El divulgador científico Luis Quevedo ha realizado un "chequeo de sostenibilidad" a una familia española para comprobar cómo contribuimos a emitir gases contaminantes, calculando la huella de carbono que emite al año.

En el caso de esta familia de nueve miembros, a pesar de que tienen chimenea, solamente con ella no es posible calentar toda la casa, según explica la madre. "Los radiadores son de gas. La encendemos a las 15:30 y la tenemos hasta las 21:00", explica. De electricidad, añade, consumen una media de entre 75 y 80 euros.

En cuanto a la alimentación aunque no son vegetarianos, aseguran comer mucha verdura. "La fruta la compramos de temporada", explican. Algo muy importante, ya que consumir los alimentos de proximidad disminuye el CO2 del transporte.

Por otra parte, la familia tiene una furgoneta y el padre, por trabajo, viaja habitualmente en avión al extranjero, lo que penaliza la huella de carbono. "En lo que llevamos de año, yo creo que unos 15.000 kilómetros", detalla.

La conclusión es que esta familia produce casi dos toneladas de dióxido de carbono en electricidad, 15 en alimentación y 2,2 en transporte. Para disminuir la huella, es aconsejable aislar mejor las ventanas y reducir la proteína animal de la alimentación.

Con todo, mientras que la media española ronda los 5,7 toneladas de dióxido de carbono per cápita, los miembors de esta familia están por debajo: 2,5 por cabeza.