"Está toda la parte de arriba de la catedral en llamas con mucho humo y caos. Los alrededores se han llenado de ambulancias y bomberos", explicaba Charlotte, una testigo del incendio que ha asolado la catedral de Notre-Dame de París.

"Me he tenido que apartar, la Policía está cerrando toda la zona", continuó relatando la testigo que, en el momento de los hechos, afirmaba que la gran columna de humo podía verse de cualquier parte de la ciudad.

La aguja central de la catedral se derrumbó devorada por un incendio que afectó a buena parte del tejado del templo gótico. Las llamas aparecieron sobre las 18:50 de la tarde, poco después de la hora de cierre al público del monumento, que se encontraba en obras de restauración.

El fuego ha provocado el derrumbe de la aguja de la catedral y ha dejado graves desperfectos, si bien se cree que la estructura ha podido ser "salvada". Así, al menos, lo han apuntado los bomberos que han participado en las labores de extinción y el propio Gobierno de Francia.