El ego de Trump
Trump ya no tendrá su nombre en el Centro Kennedy de Washington D.C.: "Solo el Congreso puede cambiarlo"
El contexto Un juez ha ordenado que se quite el nombre del presidente de la fachada y que fue instalado hace unos seis meses en un acto que fue criticado y tachado de megalomanía.

Resumen IA supervisado
El ego de Donald Trump sigue generando controversia. El presidente de Estados Unidos, conocido por sus amenazas y amor propio, ha enfocado ahora sus acciones en el mundo del arte. Hace seis meses, Trump decidió colocar su nombre en la fachada del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington D.C., lo que generó críticas por considerarse un acto de megalomanía. Un juez federal, Christopher Cooper, ha ordenado la retirada del nombre de Trump del edificio y cualquier objeto de merchandising, ya que solo el Congreso puede cambiar el nombre del Centro Kennedy. Esta decisión provocó la ira de Trump en su plataforma Truth Social. Aunque la junta del centro planea apelar, los trabajadores ya han comenzado a retirar las letras, ante la mirada de curiosos y manifestantes.
* Resumen supervisado por periodistas.
El ego de Donald Trump no tiene límites. El presidente de Estados Unidos ha llevado su amor propio y sus amenazas unos cuantos pasos más allá. Si hasta ahora el objeto de sus iras han sido otros países, también algunos periodistas, es el turno del mundo del arte.
Porque pese a que hace seis meses decidió plantar su nombre en la fachada del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington D.C., ahora un juez quiere que las letras desaparezcan del edificio después de muchas críticas por una instalación que fue tachada de megalomanía. Nada raro en el mundo Trump.
Así pues, el juez federal Christopher Cooper ordenó este viernes la retirada del nombre del presidente tanto de la fachada como de cualquier objeto de merchandising porque "el Congreso le dio nombre al Centro Kennedy y solo el Congreso puede cambiarlo" en una decisión que, como cabía esperar, desató la ira de Trump en su plataforma Truth Social.
"Lamentablemente, el juez Cooper y la izquierda radical prefieren que el lugar desaparezca antes que permitir que el presidente Trump lo transforme en algo de lo que todos puedan sentirse orgullosos, tal como yo lo he hecho en muchos casos a lo largo de mi vida", escribió.
La junta del centro ha anunciado que apelará la decisión como favor al presidente pero, de momento, los trabajadores comenzaron esta madrugada la retirada de las letras, ante los ojos de curiosos y manifestantes que celebraron la decisión.