Mucha tensión
Bronca campaña: Trump llega a las 'midterms' con su fiel estilo descalificador contra los demócratas
Los detalles Este martes, el presidente de EEUU se enfrenta a las elecciones de medio mandato, claves para el resto de su legislatura. Trump sigue con sus insultos y fanfarronadas, pero los demócratas no se callan.

Resumen IA supervisado
En un ambiente de tensión previo a las elecciones de medio mandato en EE.UU., Donald Trump ha mantenido su estilo descalificador, insultando a oponentes y periodistas. Ha llamado "yihadista" al demócrata Abdul El-Sayed y "repugnante" a un periodista. Además, se refirió de forma despectiva a una candidata demócrata al Senado. Su vicepresidente también ha lanzado comentarios homofóbicos contra James Talarico. Los demócratas, incluyendo a Obama, han respondido a estos ataques. En Michigan, una candidata demócrata derrotada en primarias ha apoyado a su rival, generando un inesperado revés para la izquierda.
* Resumen supervisado por periodistas.
Fiel a su estilo descalificador, Donald Trump ha insultado a sus oponentes, a los periodistas y hasta a un espontáneo que se coló en uno de sus mítines. Llamó "yihadista" al aspirante demócrata al Senado, Abdul El-Sayed, calificó a un periodista de "repugnante" y le dijo que tenía "un aspecto horrible".
La campaña para las elecciones de medio mandato está embarrada y librada al más bajo nivel. El inquilino de la Casa Blanca también ha llamado "transexual" a la candidata demócrata al Senado, haciendo un feo juego de palabras con su nombre.
Sin embargo, no solo Trump insulta, sino que su vicepresidente, JD Vance, también se ha animado a tirar de homofobia, insinuando que el aspirante demócrata al Senado James Talarico podría ser "gay", algo totalmente falso.
Esta vez, los demócratas no se han callado y también han saltado al ataque. Incluso el expresidente Barack Obama ha abandonado su habitual talante para bromear sobre Trump, algo que no ha sentado del todo bien a los republicanos.
Y por si fuera poco, dentro de este clima de tensión previo a las elecciones, este domingo hemos conocido una traición dentro del partido demócrata en Míchigan. Y es que la candidata a las primarias, que perdió frente a El-Sayed, ahora pide el voto para su oponente. Esto supone un contratiempo de última hora que podría hacer perder las elecciones a una de las promesas de la izquierda estadounidense.