Meses de trabajo

Recuperar Ormuz no será tarea fácil: los expertos prevén que pasen hasta seis meses antes de que vuelva a haber tráfico fluido

Los detalles Aunque el acuerdo implique el desatasco del enclave, los daños causados en las infraestructuras navieras, el retirado de minas de las aguas y la limpieza de los buques atascados llevará bastante tiempo.

Imagen de archivo de buques en el estrecho de Ormuz, cerca de la ciudad iraní de Bandar Abbas
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Estados Unidos e Irán han llegado a un principio de acuerdo que pone fin al conflicto que han mantenido durante cuatro meses. El mismo conlleva que el estrecho de Ormuz volverá a ser de tránsito libre y aliviará los precios del combustible. Ahora bien, recuperar el tráfico fluido en el enclave.

"No va a ser rápido. Podríamos estimar una cifra de seis meses", asevera Felipe Sánchez-Coll, economista de la Escuela de Empresarios EDEM. En todo caso, por encima de los 30 días que estima Irán y las seis u ocho semanas que las navieras necesitan para reajustar rutas y renegociar los precios de sus seguros, otra tarea que será difícil porque el riesgo de la guerra sigue ahí.

Además, hay que reparar unas 80 infraestructuras petroleras y de gas atacadas durante el conflicto. De hecho, un tercio de las mismas ha sufrido daños estructurales graves. "Esas infraestructuras hay que volver a reconstruirlas. Que puedan los buques atracar, que puedan reponer si necesitan", detalla Sonia Andolz, profesora de Política y Geoestrategia en la Universidad de Barcelona.

También es necesario retirar las minas marítimas instaladas en las rutas habituales de estos buques. Entre 5.000 y 12.000 minas, según cálculos de Estados Unidos. La tarea de limpieza no es fácil y se alargará semanas. "Eso no lo puede hacer cualquier ejército. Tienen que ser cuerpos de defensa preparados para el desminado", apunta Andolz.

Unos 1.500 buques, además, siguen atrapados en el Golfo Pérsico. Las algas se acumulan en las hélices, los crustáceos se pegan al armazón y las medusas obstruyen tuberías internas. "Los barcos han estado mucho tiempo en aguas templadas, muy cálidas, cerca de los 30 grados, y eso ha provocado que los percebes se fijen a las quillas", explica Sánchez-Coll.

El acuerdo también prevé que Irán y Omán mantengan margen de actuación en el control del tráfico de Ormuz y los expertos creen que esto también podría ralentizar la fluidez habitual de paso.

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