Tiroteo en Estados Unidos
¿Qué se sabe del tiroteo en una mezquita de San Diego? Los sospechosos, dos adolescentes
Tres víctimas y los dos supuestos autores del tiroteo hacen un total de cinco muertos en el tiroteo registrado en la mezquita de San Diego. Esta es toda la información que se conoce hasta ahora.

El Centro Islámico de Mira Mesa, un distrito del extrarradio de San Diego (Estados Unidos), ha sido escenario de un tiroteo que ha dejado un total de cinco muertos, entre ellos los dos supuestos tiradores. Entre las tres víctimas mortales del tiroteo está un guardia de seguridad del centro, la mezquita más grande de la ciudad, ubicada en el estado de California. Según el jefe de la Policía de San Diego, Scott Wahl, el guardia actuó heroicamente para "salvar vidas".
Las autoridades están investigando el tiroteo como un delito de odio, ya que se hallaron "inscripciones" de odio en una de las armas utilizadas para disparara. Esta es toda la información que se conoce hasta la fecha del tiroteo:
Antes del tiroteo
Poco antes de las 10:00h de la mañana (hora local), la Policía recibió una llamada alertando de un menor fugado: su madre denunciaba, además, que faltaban varias armas y el coche familiar. La última vez que la mujer dijo haber visto a su hijo aseguraba que iba con otra persona y que ambos vestían ropa de camuflaje. Las autoridades trataron de localizarlos tanto en uno de los institutos de la ciudad como en un centro comercial. El portavoz del distrito escolar de San Diego, James Canning, confirmó que el sospechoso era estudiante de la Academia Virtual iHigh pero que había formado parte del equipo de lucha libre del instituto de Madison, la escuela de su barrio. La Policía envió agentes al instituto.
La madre explicó a la Policía que temía que su hijo se suicidara, aunque las autoridades creían que lo que les había contado no encajaban del todo con un suicidio, según recoge el periódico local 'The Times of San Diego'. Poco antes del mediodía, los servicios de emergencia recibieron una llamada alertando de un tirador activo en la mezquita de San Diego, ubicada cerca de la vivienda de la mujer que había denunciado la fuga de su hijo armado. El tiroteo se registró en torno a las 11:40h de la mañana.
Tiroteo en la mezquita y huida de los atacantes
Cuando la Policía llegó al centro islámico, un lugar en el que suele haber muchos niños, encontraron tres cadáveres, incluido el del guardia de seguridad. Poco después de irrumpir en la mezquita, el 911 recibió una llamada telefónica informando de que desde un vehículo, alguien había abierto fuego contra un jardinero a pocas calles de la mezquita, en la calle Salerno. El hombre logró escapar, pero según Wahl podría estar herido.
Poco después, la Policía recibió otra llamada de un vecino que había visto un coche con dos cuerpos en su interior. El jefe de la Policía ha señalado que los sospechosos son dos jóvenes de 17 y 18 años y que aparentemente habían fallecido a causa de heridas de bala autoinfligidas.
Una nota de suicidio con tintes "raciales"
En una de las armas localizadas junto a los cuerpos de los supuestos autores del tiroteo había una serie de inscripciones "de odio", según señalaron varias fuentes a 'Los Angeles Times', y en el vehículo donde estaban los cuerpos de los jóvenes había también varios escritos antiislámicos. La madre que había denunciado la fuga de su hijo, con el coche y varias armas, aseguró que había dejado también una nota de suicidio en la que "hablaba de orgullo racial", aunque no ha trascendido más información al respecto.
La Policía considera, por el momento, el tiroteo como un crimen de odio "hasta que se demuestre lo contrario". El alcalde de San Diego, Todd Gloria, ha señalado como "especialmente dolorosa" esta tragedia teniendo en cuenta que ha tenido lugar al inicio del Dhul Hijah, un periodo de celebración islámica. "El odio no tiene cabida en San Diego y nos mantenemos unidos contra la islamofobia y cualquier forma de violencia contra nuestras comunidades", ha indicado en un comunicado.
"Un ataque a cualquiera de nuestras comunidades, contra cualquier persona de San Diego, por lo que son, lo que creen o a quien rezan, es un ataque contra todos nosotros", ha subrayado Gloria, haciendo hincapié en que cualquiera que quiera llevar la violencia a la ciudad se enfrentará "a todo el peso de la ley". En la investigación está colaborando de manera estrecha el FBI.