El temor al coronavirus y a un posible aislamiento ha llevado a muchos ciudadanos a los supermercados, que en los últimos días dejan imágenes de largas colas e incluso estantes vacíos en algunos lugares como Madrid.

Aunque las empresas distribuidoras han enviado un mensaje de calma a la ciudadanía, asegurando que no existe desabastecimiento, ello no ha evitado que numerosas personas llenen sus carros ante el temor a tener que permanecer aisladas.

Uno de los productos más demandados, curiosamente, no es otro que el papel higiénico. Numerosos consumidores han comprado grandes cantidades e incluso ha habido enfrentamientos por hacerse con este producto en algunos países.

Las redes sociales han dado fe de esta tendencia a acumular rollos de papel. En Twitter, el escritor Fernando Aramburu compartía una foto de un supermercado alemán comentando que en los estantes se echaba en falta precisamente este producto: "Había de todo (fruta, carne, bebida, lacticinios...), pero ni un sólo rollo de papel higiénico", indicaba el autor de 'Patria'.

 

Pero, ¿por qué esta obsesión con hacer acopio de papel higiénico?

En su libro 'La Psicología de las Pandemias', Steven Taylor recopila varios casos de lo que se conoce como "panic buying" ("compras de pánico") ante brotes infecciosos: ya ocurrió con la gripe aviar, explica, cuando las personas corrieron a por comida, desinfectante y antivirales, así como con la gripe de Hong Kong e incluso con la española.

Taylor atribuye esta reacción a una oleada de "ansiedad de anticipación" ante el virus. La reacción de hacerse con rollos de papel higiénico devolvería a las personas una cierta sensación de control ante algo que genera impotencia en los individuos.

Así lo ha manifestado en declaraciones a la 'CNN' este psicólogo clínico, que indica que, ante una amenaza de pandemia, las personas tienden a reaccionar en exceso, particularmente cuando se encuentran con mensajes en apariencia contradictorios sobre el riesgo que entraña una enfermedad y las medidas que hay que tomar frente a la misma.

El psicoterapeuta Nick Blackburn, en declaraciones al 'Huffington Post', coincide con esta teoría: las personas experimentan ansiedad por la epidemia e intentan paliar esta sensación abasteciéndose. La cuestión es que, al ver que hay menos productos de lo habitual en los puntos de venta, la sensación de angustia no hace sino incrementarse.

Las imágenes de otras personas arrasando con los supermercados no solo no ayudan, sino que provocan un efecto contagio, según Taylor: al ver que otros entran en pánico y acumulan suministros, tendemos a percibir que hacerlo es necesario. Un efecto que se puede ver amplificado por el altavoz de las redes sociales.

Por su parte, Frank Farley, expresidente de la Asociación Americana de Psicología, afirma, también a la 'CNN', que el coronavirus puede generar en nosotros un instinto de "supervivencia" y crear la percepción de que debemos "abastecernos de lo esencial". Entre las cosas que la gente considera bienes de primera necesidad, apunta, se incluye justamente el papel higiénico.

A esto se suma el hecho de que el papel de WC en particular no es un producto perecedero, como pueden serlo otros víveres, por lo que no existe la idea de que, en caso de no usarlo, se vaya a echar a perder, ya que lo acabaremos gastando de todas formas.