Violencia y disturbios
Las protestas contra el Gobierno en Albania se radicalizan y dejan 70 manifestantes detenidos y 71 policías heridos
Los detalles Lo que comenzaron siendo unas movilizaciones estudiantiles pacíficas han evolucionado en manifestaciones antigubernamentales ante un Ejecutivo que tildan de corrupto. Han quemado los Ministerios de Educación y de Justicia. Los agentes, a porrazos y usando hasta cañones de agua a presión.

Resumen IA supervisado
Las protestas en Albania, inicialmente pacíficas y centradas en la educación, se han intensificado en su tercer día, convirtiéndose en enfrentamientos violentos contra la corrupción del Gobierno. Han resultado en 71 agentes heridos y 70 detenciones. Los manifestantes han atacado edificios gubernamentales, incluido el Parlamento, incendiando los Ministerios de Educación y Justicia y asaltando el de Finanzas. También han vandalizado sucursales bancarias. La policía ha respondido con porrazos, gases lacrimógenos y cañones de agua. El primer ministro, Edi Rama, culpa a la oposición conservadora, mientras que el presidente Bajram Begaj pide contención y diálogo para evitar desestabilizar el país. Las tensiones surgen tras movilizaciones contra un proyecto turístico vinculado a la familia de Donald Trump.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las protestas en Albania continúan. Continúan y crecen, radicalizándose cada vez más y viviendo su tercer día de enfrentamiento entre la Policía y los manifestantes. En total, en las protestas estudiantiles y ya también contra la corrupción del Gobierno, ha habido 71 agentes heridos y 70 detenciones.
Y es que a pesar de que en un comienzo las protestas eran pacíficas y estaban centradas tan solo en la educación, al final todo se ha convertido en ira, en violencia y en disturbios. Sus objetivos, varios edificios gubernamentales, llegando a rodear el Parlamento, a incendiar los Ministerios de Educación y de Justicia y asaltar el de Finanzas.
Tampoco se han librado del vandalismo otros edificios como algunas sucursales bancarias del país, que han quedado hechas añicos. Los agentes, ante esto, han respondido a porrazos, con gases lacrimógenos y rociando a los manifestantes con cañones de agua a presión.
Todo, en medio de unas protestas estudiantiles que han evolucionado en movilizaciones contra el Gobierno albanés. "Son unos corruptos, están dirigidos por un primer ministro corrupto vinculado con narcotraficantes. Está vendiendo Albania", dice uno de los manifestantes.
Edi Rama, primer ministro, ha culpado a la oposición conservadora de la ola de violencia que vive el país: "Cada cual debe responder ante la ley. Todo aquel que haya formado parte en este caos lo pagará".
Por su parte, Bajram Begaj, presidente de Albania, ha pedido contención y llama a evitar que las tensiones pongan en peligro la estabilidad del país. "En el ejercicio de las responsabilidades y facultades que me otorga la Constitución, estoy a disposición de todos los que busquen un espacio de diálogo y entendimiento", ha afirmado en redes.
La escalada de la tensión en el país se produce tras meses de movilizaciones antigubernamentales casi siempre pacíficas contra un controvertid proyecto turístico vinculado a la familia de Donald Trump.