Nueva jornada de protestas en EEUU por el caso George Floyd. Una vez más, las movilizaciones pacíficas se han sucedido por varias ciudades (Atlanta, Washington, Seattle, Filadelfia, Saint Charles o Los Ángeles). No osbtante, también se han producido duros enfrentamientos de los agentes con los manifestantes, incluyendo cargas policiales con gases.

En Nueva York, tras el toque de queda, las escenas más complicadas se registraron en Brooklyn, en los alrededores de la plaza Cadman, Fulton y Borough Hall, donde la Policía actuó con contundencia y empleó balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Algunos de los testigos han compartido vídeos de lo sucedido en redes sociales:

 

Al menos 90 personas han sido detenidas en Nueva York durante la noche, según ha comunicado la Policía.

Además, según informa Reuters, un oficial de policía de Nueva York recibió un disparo y otro agente fue apuñalado en Brooklyn. Ambos resultaron heridos cerca de las avenidas Church y Flatbush en Brooklyn cuando un sospechoso se acercó a un oficial y atacó. 'New York Post' asegura que el sospechoso también recibió un disparo. No osbtante, según la Policía, no estaba claro si este ataque está relacionado con las protestas.

Estos incidentes en Brooklyn llegaron tras una larga jornada de pacíficas protestas por toda la ciudad. Así, miles de personas se concentraron a las puertas de la residencia del alcalde. Según detalla la Agencia EFE, delante de la vivienda reinó un rotundo silencio durante más de 20 minutos. Un aplauso rompió finalmente el silencio, tras el que Patrick Bobilin, organizador de esta convocatoria, llamó a la solidaridad étnica en un discurso repetido frase a frase por todos los presentes.

Por su parte, a través de un comunicado, De Blasio ha señalado que su administración "revisará y reformará el uso de políticas de fuerza en la Policía de Nueva York". "Seguiremos avanzando hacia una ciudad más segura y justa", afirmaba el alcalde en el texto.

"Me da la impresión de que este país va a mejorar"

Para el expresidente Obama este movimiento y las protestas por el caso Floyd reflejan un "cambio de mentalidad" inédito en la historia del país.

"Miras estas protestas y ves una muestra mucho más representativa de la diversidad de Estados Unidos en las calles, protestando pacíficamente, que se han sentido llamados a hacer algo. Eso no existía en la década de 1960, esta coalición tan amplia", subrayó Obama durante una charla en la que evitó criticar directamente la gestión de Donald Trump.

No obstante, reconoció que "algunas protestas se han visto empañadas por las acciones de una minoría enana que se implicó en violencia", pero sostiene que "hay un cambio de mentalidad, un mayor reconocimiento de que podemos hacer las cosas mejor".