La Asamblea Interparlamentaria de la OTAN llega a su fin este lunes en Madrid, el segundo capítulo después de la cumbre de la Alianza Atlántica que tuvo lugar en junio y que marcó el nuevo rumbo de la organización en un momento en el que la guerra está en las fronteras de sus países miembros y la posibilidad de intervenir, cada vez más plausible. Un momento de fuerza para la OTAN, con el bloque más compactado desde el final de la Guerra Fría, y con Rusia en pleno retroceso por la contraofensiva ucraniana.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski -por vía telemática-, participan mañana lunes en la última sesión de la 68 Asamblea, que ha dado cita en la capital a casi 300 representantes de los 30 miembros y de 20 asociados.

La sesión plenaria de la Asamblea parlamentaria de la OTAN tiene lugar este lunes y el encargado de abrir la sesión será su presidente, Gerald E. Connolly. A continuación, tomarán la palabra el presidente del Senado, Ander Gil; la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que lo hará vía telemática.

El rey ha trasladado este domingo un mensaje de apoyo y solidaridad "al valiente pueblo ucraniano" y sus líderes y ha considerado que esta guerra, "lejos de dañar la unidad y la solidaridad" de los países miembros de la OTAN, las ha "reforzado de manera extraordinaria".

En un breve discurso, el jefe del Estado ha querido trasladar su solidaridad y la de España al pueblo ucraniano, momento en el que los aplausos de los asistentes han interrumpido las palabras del monarca. "La guerra ha vuelto a golpear dramáticamente a Europa en 2022. La guerra de agresión ilegal e injustificable de Rusia contra Ucrania no solo ha causado la siniestra propagación de la muerte y la destrucción en todo su territorio, sino que también ha traído a las puertas de la OTAN un daño extremadamente grave e inaceptable para la paz y un orden internacional basado en reglas", ha remarcado.

Felipe VI ha señalado que el conflicto que comenzó hace nueve meses ha acarreado "dramáticas" consecuencias. "Sin embargo, este conflicto -y la crisis internacional-, lejos de dañar la unidad y la solidaridad transatlánticas, las ha reforzado de manera extraordinaria", ha destacado.

Para el jefe del Estado, la Cumbre de la OTAN celebrada en Madrid el pasado mes de junio representa "una prueba clara, firme y unánime", ya que ha reafirmado "los principios y valores" de sus socios, ha aportado "profundidad estratégica" y ha adoptado un "ambicioso" conjunto de medidas que proporcionan las herramientas necesarias para reforzar la "disuasión y defensa" y hacer frente a los retos de la próxima década.

Unos desafíos, ha añadido, que van desde el ciberespacio al espacio exterior, desde mantenerse a la vanguardia del avance tecnológico hasta la resiliencia energética, y desde el terrorismo hasta el impacto del cambio climático en la seguridad. En este sentido, el rey ha querido destacar el "importante" papel que ha jugado la Asamblea Parlamentaria de la OTAN: su trabajo "guía" a la Alianza, contribuye a "dar forma" a sus políticas, apoya el fortalecimiento de las relaciones con sus socios y proporciona un "vínculo esencial" con las sociedades aliadas.

"Aquí en España, el año 2022 bien podría denominarse 'el año de la OTAN'. Celebrar el 40 aniversario de la adhesión de nuestro país y la posterior Cumbre de Madrid nos ha permitido reafirmar el compromiso inquebrantable de España con la Alianza", ha considerado. Asimismo, ha querido reconocer el "notable y ejemplar" desempeño de las tropas españolas en las diferentes misiones y operaciones de la OTAN.

Los ministros que han participado este fin de semana en las reuniones han reafirmado el compromiso del Gobierno de seguir haciendo todo lo que esté en su mano para que la paz regrese cuanto antes a Ucrania y cese esta "guerra de agresión" contra el país. El responsable de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha subrayado la necesidad de defender los valores que sustentan el tratado fundacional de la OTAN y la Unión Europea y ha reafirmado ante los asistentes el compromiso de España con los mismos.

Por su parte, la titular de Defensa, Margarita Robles, ha dejado claro que "España seguirá siendo aliado serio, riguroso y responsable" y ha incidido en que contribuirá con aportaciones "generosas" y con incrementos en Defensa y seguridad. En este sentido, Robles ha garantizado que España seguirá invirtiendo en Defensa para cumplir con el compromiso del Ejecutivo "sin ninguna duda" de llegar al 2 % del PIB en 2029 y ha afirmado que los presupuestos de 2023 "marcarán el camino" para los años venideros. Si bien ha incidido en que la prioridad actualmente es la guerra en Ucrania y que la próxima semana España volverá a enviar nuevo suministro militar del que no ha desvelado el contenido, aunque ha insistido en que el material "fundamental" que se está enviando se refiere a defensas antiaéreas.