"El misil del pobre"
Los narcos aprenden de la guerra en Ucrania: así han convertido los drones en su nueva arma en Colombia
Los detalles Solo durante los cinco primeros meses de 2026, los ataques con drones aumentaron un 146% en Colombia, según datos de las autoridades y organizaciones de derechos humanos.

Resumen IA supervisado
En Colombia, el uso de drones en conflictos armados ha aumentado significativamente, replicando tácticas vistas en la guerra de Ucrania. Grupos ilegales y organizaciones del narcotráfico han adoptado esta tecnología para realizar ataques más precisos y frecuentes, con un incremento del 146% en los primeros meses de 2026. Inicialmente, modificaron drones comerciales para transportar explosivos, pero ahora emplean dispositivos más avanzados. Estos drones, difíciles de detectar, han sido utilizados para atacar tanto objetivos militares como infraestructuras civiles. Integrantes de estos grupos viajan a Ucrania para aprender tácticas de combate con drones, lo que ha facilitado la rápida evolución de esta amenaza.
* Resumen supervisado por periodistas.
Lo que durante años ha sido una imagen habitual en la guerra de Ucrania empieza a repetirse a miles de kilómetros de distancia, en Colombia. Un dron sobrevuela su objetivo, libera una carga explosiva y la deja caer con precisión. Ya no es una táctica exclusiva de un conflicto entre ejércitos: los grupos armados y las organizaciones del narcotráfico han incorporado esta tecnología a su arsenal y están multiplicando los ataques.
La amenaza crece a gran velocidad. Solo durante los cinco primeros meses de 2026, los ataques con drones aumentaron un 146% en Colombia, según datos de las autoridades y organizaciones de derechos humanos.
En un primer momento, los grupos ilegales comenzaron modificando drones comerciales para transportar pequeñas cargas explosivas. Sin embargo, la evolución ha sido rápida. Ahora utilizan aparatos más veloces, con mayor alcance y mucha más precisión, capaces de sobrevolar pueblos, atacar comisarías o lanzar explosivos sobre viviendas e infraestructuras.
"Los grupos al margen de la ley vieron en los drones el misil del pobre", explica Camilo Mendoza, autor del libro 'Amenaza Dron' y consultor de defensa. Su bajo coste, la facilidad para conseguir muchos de estos dispositivos y la dificultad para detectarlos los han convertido en una de las armas más peligrosas para las fuerzas de seguridad.
El salto tecnológico no ha sido casual. Según distintas fuentes, integrantes de estos grupos viajan a Ucrania para aprender de primera mano las tácticas que han revolucionado el campo de batalla desde el inicio de la invasión rusa. Combatientes entrenados en el conflicto explican cómo allí aprenden a montar, desmontar y adaptar drones para convertirlos en armas.
"En Ucrania los enseñan a armar, desarmar los drones y preparar el explosivo para adherirlo al cuerpo del aparato", relata uno de ellos. Entre los modelos más utilizados destacan los conocidos como FPV (First Person View), los mismos que han cambiado la forma de combatir en la guerra de Ucrania.
"Estos son los famosos FPV. Aquí se les coloca la batería y debajo del cuerpo se les adhiere una granada antitanque RPG", explica otro combatiente mientras sostiene uno de estos dispositivos. Por su parte, las autoridades alertan de que estos ataques ya no se limitan a objetivos militares. "Ya no solo son ataques contra militares o estaciones de Policía, sino también contra infraestructuras civiles", advierte el exministro de Defensa colombiano Diego Molano.
La preocupación aumenta porque muchos de estos drones son extremadamente difíciles de detectar. De hecho, recientemente se difundieron imágenes grabadas por uno de estos aparatos sobrevolando una base militar colombiana sin que los sistemas de seguridad lograran interceptarlo.