Crisis migratoria
Marruecos achaca la crisis de Ceuta a mafias, desinformación y malentendidos sobre la sentencia del Supremo
¿Qué ha pasado? Un portavoz del Ministerio del Interior marroquí ha manifestado que lo ocurrido en Ceuta no ha sido fruto "ni de circunstancias espontáneas ni de factores circunstanciales".

Resumen IA supervisado
El Gobierno de Marruecos atribuye la crisis migratoria en Ceuta a redes de trata de personas, desinformación y malentendidos sobre una sentencia del Tribunal Supremo de España. Según un portavoz del Ministerio del Interior marroquí, la incursión masiva de migrantes no fue espontánea, sino resultado de la explotación del espacio digital y la difusión de información engañosa. Marruecos asegura haber actuado de manera proactiva, controlando la situación y protegiendo vidas. Rabat reporta once fallecidos y colabora con España para verificar datos. Marruecos aboga por una gestión migratoria basada en responsabilidad compartida y cooperación internacional.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Gobierno de Marruecos ha achacado la crisis migratoria en Ceuta a una combinación de la actuación de las redes de trata de personas, a la desinformación y a los malentendidos en torno a una sentencia del Tribunal Supremo de España sobre las 'devoluciones en caliente', en su primera valoración pública de la incursión masiva de decenas de miles de marroquíes en la ciudad autónoma durante el jueves y el viernes a través de espigón del Tarajal, que se ha saldado con decenas de muertos, la mayoría ahogados.
Un portavoz del Ministerio del Interior marroquí, a través de un comunicado recogido por los medios nacionales, ha manifestado que lo ocurrido en Ceuta no ha sido fruto "ni de circunstancias espontáneas ni de factores circunstanciales", sino una combinación de "la explotación maliciosa del espacio digital y de la actividad de redes de trata de personas", junto a "la promoción de información engañosa y malas interpretaciones que acompañaron a las recientes decisiones emitidas por las autoridades judiciales españolas".
Estas "malinterpretaciones", derivadas de la intoxicación informativa, "reforzaron entre algunos de los que deseaban migrar la convicción de que era posible evitar el retorno inmediato", ha manifestado el Ministerio del Interior.
Rabat defiende que efectuó una actuación inmaculada desde el comienzo de la crisis, al adoptar "un enfoque proactivo e integral, basado en la vigilancia temprana, el aumento de los niveles de vigilancia y movilización, y el fortalecimiento de la preparación de los diversos servicios de seguridad y autoridades territoriales".
Cifras de víctimas en Marruecos
Todo ello permitió "controlar el curso de los acontecimientos, proteger vidas, preservar el orden público y asegurar las fronteras, respetando estrictamente las disposiciones legales y el principio de proporcionalidad en la intervención", según el Ministerio. Así, también aporta por vez primera sus propias cifras de víctimas, al confirmar por su lado once fallecidos, de ellos diez ahogados y el último por lesiones tras caerse "desde una zona rocosa cerca de la ciudad de Ceuta".
Marruecos, en este sentido, está trabajando con las autoridades españolas para terminar de verificar "el número real de personas afectadas, sus identidades y nacionalidades, con el fin de completar los procedimientos legales, administrativos y humanitarios necesarios".
El Ministerio del Interior marroquí concluye con una valoración final sobre la cuestión migratoria. Insiste, en este sentido, que "la gestión del fenómeno migratorio" solo puede llevarse a cabo "dentro del marco de un enfoque integral basado en la responsabilidad compartida, la auténtica solidaridad y el reparto equitativo de la carga".
En este sentido, concluye afirmando que Marruecos "seguirá siendo, como sus socios esperan, un socio fiable y responsable, comprometido con el fortalecimiento de la cooperación y la coordinación internacionales en la lucha contra la migración irregular y la trata de personas".
Mientras tanto, "continuará adoptando todas las medidas necesarias para proteger el orden público, salvaguardar la seguridad fronteriza y garantizar la seguridad de las personas y los bienes, en el marco del Estado de derecho y el respeto a las obligaciones nacionales e internacionales del Reino".