Clamor en Argentina tras el crimen machista de Úrsula Bahillo, una joven de 18 años asesinada por su expareja, el agente de policía Matías Martínez, a pesar de que había interpuesto hasta 18 denuncias contra él.

Úrsula fue asesinada el pasado lunes en la ciudad bonaerense de Rojas. Su caso ha causado indignación en el país por la falta de respuesta de las autoridades judiciales a las peticiones de protección de la víctima.

Su madre, Patricia, exigía justicia este miércoles: "Quien mató a mi hija es un efectivo de la Policía de Buenos Aires, que está denunciado por varias violencias de género", afirmó ante los medios de comunicación, pidiendo "como mínimo" cadena perpetua para el exnovio de la joven, ya detenido.

Con el asesinato de Úrsula, Argentina suma ya 44 feminicidios en lo que va de año, en cuestión de menos de dos meses. Este miércoles, un grupo de familiares de víctimas, acompañados por cientos de personas, se manifestó en la Plaza de Mayo de la capital argentina para exigir medidas que pongan fin a los asesinatos de mujeres.

"Es increíble tener que hablar que ella [Úrsula] no está más entre nosotros, que la hayan ninguneado en la comisaría... No le prestaron atención, tuvo la valentía para denunciar y no le prestaron atención", afirmaba, en declaraciones a la agencia Efe, Alfredo Barrera, padre de Carla Barrera, asesinada también por su expareja en 2018, que critica la ausencia de protocolos eficaces y de "perspectiva de género" en la Justicia argentina.

Úrsula pidió ayuda, Úrsula denunció, Úrsula debería estar viva"

Amnistía Internacional

Para Amnistía Internacional, el asesinato de la joven demuestra que "el machismo sigue matando" y que el Estado argentino "no construyó las capacidades necesarias para asistir a las mujeres que denuncian violencia".

"Úrsula pidió ayuda, Úrsula denunció, Úrsula debería estar viva", denuncia la ONG, que exige "una investigación rápida y eficaz" del caso. Amnistía, que denuncia "las medidas insuficientes e ineficientes" para dar respuesta a la violencia de género, asimismo reclama "medidas que funcionen" y "recursos para que sean efectivamente implementadas".

 

El Centro de Estudios Legales y Sociales argentino cifra en 48 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas policías en la última década solo en el Área Metropolitana de Buenos Aires.