Extrema derecha
"No lo hagan en nombre de nuestro ser querido": la familia del apuñalado en Belfast ante la caza al migrante de los ultras
¿Qué han dicho? "No queremos que esta terrible tragedia se utilice para dividir a la gente ni para alimentar la hostilidad", han pedido los familiares de Stephen Ogilvie, el hombre apuñalado en la calle por un migrante de origen sudanés.

Resumen IA supervisado
En Irlanda del Norte, la violencia racista y xenófoba ha dominado las calles de Belfast tras el apuñalamiento de un hombre blanco por un ciudadano de origen sudanés. Extremistas de derecha han compartido datos y direcciones de migrantes en redes sociales, desatando una ola de ataques. En Belfast y Portadown, se han lanzado cócteles molotov y atacado supermercados, mientras el centro islámico ha cerrado. La policía irlandesa ha prometido actuar con firmeza para restaurar el orden. La víctima, Stephen Ogilvie, ha mostrado mejoría y podría salir del coma pronto. Su familia pide detener la violencia y no usar la tragedia para fomentar el odio.
* Resumen supervisado por periodistas.
En Irlanda del Norte, ya son dos las jornadas en las que ha reinado, tristemente, el racismo y la xenofobia. El apuñalamiento de un hombre blanco a manos de un ciudadano de origen sudanés ha convertido las calles de Belfast en el campo de batalla de los radicales. De personas de extrema derecha que han salido a la caza del migrante.
Para ello, para conseguir atacar al mayor número posible de personas migrantes, los ultras no han dudado en compartir sus datos y hasta las direcciones de sus casas. Todo está ahora en redes sociales. Y claro, en Belfast siguen los actos violentos, la quema de vehículos y de residencias en direcciones en redes sociales.
Por suerte, el hombre apuñalado en la noche del lunes sigue evolucionando favorablemente. Su estado ha mejorado y los médicos esperan que pueda despertar antes del coma en el que se encuentra.
Segunda noche de racismo violento
En Belfast se han vuelto a vivir lanzamientos de cócteles molotov. Sobre todo, dentro de coches. De hecho, en el vídeo que acompaña esta información se puede ver a un grupo de ultraderechistas abriendo una furgoneta y lanzando dentro uno de estos cócteles molotov para prenderla por completo.
Decenas de radicales han sembrado el terror en las calles de Portadown, a unos 50 kilómetros de Belfast. Allí, de nuevo armados con artefactos incendiarios y con contenedores repletos de botellas de vidrio, han salido para localizar migrantes.
En la capital de Irlanda del Norte también han atacado y destrozado supermercados. Hasta han tenido que cerrar el centro islámico. "Es desgarrador, de verdad", dicen los responsables del centro. "Quienes están difundiendo el odio en este momento son una minoría. Son muy pocos, pero sin duda han causado conmoción en toda la comunidad".
Porque el apuñalamiento de un hombre blanco a manos de otro de origen sudanés, ha servido a la extrema derecha para incendiar las calles de varias ciudades. "Hemos observado una coordinación significativa a través de las redes sociales. Actuaremos con firmeza para restablecer el orden en las calles", ha lamentado la policía irlandesa.
Mejora el estado del hombre apuñalado
La víctima, que ha perdido el ojo izquierdo, está estable en el hospital. De hecho, en la tarde de este jueves, se ha informado de una mejoría en su estado. Stephen Ogilvie podría salir del coma entre las 24 y las 48 horas siguientes.
Su familia ha compartido esta información con el político local Gavin Robinson, del partido unionista norirlandés DUP. "Me han pedido que comparta que, aunque su hijo sigue en coma, su estado está mejorando. Esperan, rezan y confían en que salga del coma entre las próximas 24 o 48 horas, y en ese momento se evaluará sobre su vista (ha perdido un ojo) y otros impactos de la atrocidad que sucedió el lunes por la noche", ha explicado Robinson.
También han enviado un comunicado, reencviado por la policía, en el que piden intentar frenar a los ultras. "No queremos que esta terrible tragedia se utilice para dividir a la gente ni para alimentar la hostilidad; no lo hagan en nombre de nuestro ser querido".
Mientras, los ultras agreden a los agentes lanzándoles palos y piedras. Intentan impedir que los manifestantes llegasen al hotel Chimney Court, donde se alojan las personas migrantes a la espera de recibir asilo.