reclaman mejores condiciones educativas
Crecen las protestas estudiantiles en Francia ante la "respuesta brutal" del Gobierno: hay 600 detenidos y 400 liceos afectados
Los detalles El ministro de Justicia pide a los fiscales que reclamen a los padres por los daños provocados por sus hijos y cifra en 300 los agentes heridos, mientras más de 60 profesores y responsables de centros también han resultado afectados.
Protestas de estudiantes en París, a 1 de octubre de 2026Resumen IA supervisado
Las protestas estudiantiles en Francia han intensificado este viernes con cientos de detenidos y centros educativos cerrados, sumando episodios de violencia. Se han registrado 600 arrestos y 400 liceos afectados, aproximadamente el 10% del total nacional. La Policía y el ministro de Educación, Édouard Geffray, confirmaron estos números, mientras que el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha pedido a los fiscales que responsabilicen a los padres por los daños causados por sus hijos. Además, Darmanin reportó 300 policías y gendarmes heridos. Las movilizaciones, iniciadas en París, exigen mejores condiciones educativas y el fin de recortes. El Gobierno ha propuesto una plataforma de concertación, pero los sindicatos estudiantiles insisten en mantener los bloqueos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las protestas estudiantiles han vuelto a sacudir Francia este viernes con cientos de detenidos, cientos de centros educativos cerrados y nuevos episodios de violencia. El balance provisional eleva a 600 los arrestados y sitúa en 400 los liceos afectados, alrededor del 10% del total del país.
Según 'Le Figaro', la Policía contabilizaba 600 detenciones a las 11:00 horas (10:00 GMT). El ministro de Educación, Édouard Geffray, cifró por su parte en 400 los liceos que permanecían cerrados, algunos de ellos afectados por graves incidentes, incluidos incendios en centros de los distritos XIII y XV de París.
Uno de los actos más graves, grabado por testigos, provocó una dura agresión a un agente de policía de paisano en Belfort, en el este del país. Tras haber tratado de arrestar a uno de los militantes violentos, fue rodeado por otros compañeros que le tiraron al suelo, donde fue pateado en la cabeza. La Fiscalía ha abierto una investigación por tentativa de asesinato por esta agresión e intenta identificar a los autores.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, ha considerado "inadmisibles" esos actos y ha reiterado que en muchos casos la protesta es "violencia urbana".
La movilización ha aumentado, a pesar del intento del Ejecutivo francés de frenarla. Geffray se reunió este viernes en el ministerio con representantes de los principales sindicatos de estudiantes de instituto, en un intento de calmar un movimiento que comenzó la semana pasada.
Al término del encuentro, los representantes de los estudiantes expresaron su satisfacción por renovar el diálogo, pero consideraron insuficientes los compromisos del ministro, por lo que decidieron mantener la protesta y los bloqueos de institutos. Instaron también a acudir a una gran manifestación convocada para el próximo martes, a la que también se han asociado los sindicatos tradicionales de personal docente.
El Gobierno endurece su postura
El Gobierno se ha endurecido ante la escalada de las protestas. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha anunciado que ha pedido a los fiscales que reclamen a los padres la responsabilidad civil por los daños provocados por sus hijos. Darmanin ha cifrado además en unos 300 los policías y gendarmes heridos durante los incidentes, a los que se suman más de 60 profesores y responsables de centros educativos.
Además, los prefectos (delegados del Gobierno) han prohibido manifestaciones en las puertas de los institutos en muchos departamentos, al tiempo que han ordenado su cierre de forma provisional para evitar altercados.
Los estudiantes rechazan la violencia
El titular de Justicia ha cargado también contra dirigentes de La Francia Insumisa (LFI), entre ellos su líder, Jean-Luc Mélenchon, a quienes acusa de contribuir a la escalada de la violencia.
Sin embargo, los estudiantes se han apresurado a distanciarse de actos violentos y de enfrentamientos con las fuerzas del orden que se están viviendo y han defendido que no corresponden a alumnos. Han atribuido el vandalismo a personas ajenas a los institutos.
Igualmente, han denunciado el fuerte despliegue policial y, en algunos casos, la dureza con la que está actuando la Policía para disolver sus manifestaciones y sus intentos de bloquear el acceso a institutos.
En la misma línea se ha pronunciado el Sindicato de la Magistratura, la segunda asociación de juristas del país, que en un comunicado ha acusado al Gobierno de enviar "una respuesta brutal" a "la cólera legítima de los estudiantes" y ha señalado que el empleo de la fuerza "no es una respuesta adecuada a un movimiento formado esencialmente por niños".
Las movilizaciones comenzaron la semana pasada en la región de París y se han extendido progresivamente a otros puntos del país. La degradación de las condiciones de la enseñanza, con profesores que no son sustituidos cuando están de baja, suciedad en los institutos e, incluso, la presencia de ratas en los mismos, han sido los detonantes de las protestas.
Los estudiantes reclaman mejores condiciones educativas, el fin de la supresión de puestos universitarios y que se reviertan los recortes en las becas.
El Ejecutivo ha anunciado la creación de una plataforma de concertación para abordar estas demandas, pero los sindicatos estudiantiles han llamado a mantener los bloqueos de los centros educativos.
El Gobierno acusa al partido izquierdista La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, de atizar los actos violentos, cometidos con frecuencia por jóvenes encapuchados y que a menudo no son estudiantes de los institutos afectados.