Hasta hace muy poco, una parte de la población lo único que sabía del yodo es que es esa pastilla que las mujeres toman durante el embarazo y la lactancia una vez al día. Sin embargo, con la llegada de los misiles a Ucrania y, sobre todo, desde que Rusia tensa la cuerda de la seguridad nuclear con sus bombas en Zaporinya (donde se encuentra la central atómica más grande de Europa) y con sus órdagos a Occidente de introducir de un momento a otro este tipo de armas en la batalla, se habla del yodo como uno de esos imprescindibles en la hipotética lista de qué hacer para sobrevivir a un ataque nuclear.

Y lo es más al conocer que las farmacias finlandesas han acabado sus reservas de este medicamento después de que el gobierno de Sanna Marin haya animado a sus ciudadanos a adquirirlo y estar así prevenidos de cara a una posible radiación.

¿Quieres saber más? Es 1 min.

¿Por qué es importante? Nuestro cuerpo necesita su dosis fija de yodo. Si no dispone del yodo potásico, alias el bueno, el que obtiene gracias a la ingesta de algunos alimentos, tirará si hace falta del yodo radioactivo, el malo. Es decir: lo importante es llenar el depósito, y no le importa que el aire y los alimentos que lo contienen estén contaminados o no.

  • Los suplementos de yodo potásico lo que hacen es llenar nuestro almacén de yodo potásico para bloquear la entrada del radioactivo, previendo así el desarrollo de ciertos tipos de cáncer asociados a esta sustancia, especialmente el de tiroides (recordemos que es ésta la glándula que necesita y almacena el yodo).

Entonces… ¿compro pastillas de yodo por si acaso o no? No. Por varios motivos:

  • Las pastillas de yodo que se adquieren en las farmacias no sirven en caso de accidente nuclear. "Los medicamentos que hay disponibles con yodo", explica Carlos Fernández Moriano, responsable de Divulgación Científica del Consejo General de Farmacéuticos, "tienen unas dosis entre 400 y 1.300 veces inferiores a las que se recomendarían frente a este tipo de situaciones de emergencia".
  • En España, ahora mismo, no hay una situación de emergencia nuclear. Lo que sí existe es un plan de contingencia, elaborado por el ministerio del Interior, en el caso de haberla. Este protocolo recoge el reparto y la distribución a la población de yodo potásico a grandes dosis. Un fármaco que, en el caso de España, se almacena en Colmenar Viejo, en el Centro Militar de Farmacia de la Defensa.
  • Aunque suene desconsolador, en caso de guerra nuclear ni una tonelada de pastillas de yodo podrían salvarnos.

Para nota. El yodo potásico es el mineral necesario para que la tiroides produzca hormonas tiroideas que, grosso modo, son las encargadas de ponernos en marcha: transportar el oxígeno a la sangre, controlar la frecuencia cardiaca o hacer que nuestros huesos y neuronas crezcan.

  • Como nuestro cuerpo no produce yodo, tenemos que adquirirlo a través de la dieta. La Clínica Universidad de Navarra ha elaborado una lista de alimentos que lo contienen y en qué cantidad. Consumirlo en su justa medida es esencial, sobre todo, para bebés y embarazadas (de ahí que durante el embarazo se tome este suplemento del que hablábamos al principio…)

Sí, pero… No es el yodo potásico el que se genera en caso de ataque o accidente nuclear. Todo lo contrario: en estos casos se libera, entre otras sustancias, yodo radioactivo, el malo.

• El periodista de El Objetivo, Mario Viciosa, recuperó datos de la Guerra Fría para explicar que, a partir de las 48 horas del hecho nuclear, la radiación desciende casi mil veces pero la exposición pasa a ser en un efecto sostenido en el tiempo, contaminando durante décadas un territorio… y todo lo que hay sobre él. Incluidos los cultivos de tomates (ricos en yodo), las vacas y su leche (rica en yodo) o las aguas en las que nadan las sardinas (ricas en yodo).

¿Aún quieres saber más? Son 15 segs.

El contexto… Finlandia es el último país que ha actualizado su guía de recomendaciones en caso de un posible incidente nuclear.

  • Fernández Moriano, aclara porqué hasta esta edad: "Las células se multiplican y se dividen más rápidamente, incluidas las células de tiroides. De modo que este grupo de población tendría más riesgo de captar yodo radioactivo y desarrollar cáncer de tiroides".
  • Antes de Finlandia, otros dos países fronterizos con Rusia como son Polonia y Rumanía ya animaron a sus ciudadanos a adquirir yodo. Lo hicieron en primavera, en la primera fase de la guerra, y en septiembre, tras el recrudecimiento de los combates cerca de la central de Zaporiyia.
  • Ningún otro país europeo ha lanzado la recomendación.