Historias tras el seísmo
Un estadio convertido en centro de ayuda: el campo de Bogotá cambia los goles por 700 toneladas de suministros tras el terremoto
Los detalles "No hemos parado ni un minuto", explican desde la capital colombiana. Más de 7.000 voluntarios han participado durante estos días en un operativo que funciona las 24 horas.

Resumen IA supervisado
El estadio Nemesio Camacho El Campín se ha transformado en un centro de ayuda humanitaria tras el terremoto en Colombia, dejando de lado los eventos deportivos para convertirse en un punto clave de distribución de suministros. Con más de 700 toneladas de recursos gestionadas y la participación de más de 7.000 voluntarios, el recinto opera las 24 horas para apoyar a los afectados. La solidaridad se manifiesta en las largas colas de vehículos con donaciones. La tragedia ha dejado 289 fallecidos y miles de damnificados, muchos de los cuales reviven el trauma de desastres anteriores, como los hermanos Delfín y el futbolista Edson Tortolero.
* Resumen supervisado por periodistas.
El estadio Nemesio Camacho El Campín, acostumbrado a ser escenario de celebraciones deportivas, ha cambiado los goles por cajas, camiones y toneladas de ayuda humanitaria. Tras el terremoto que ha golpeado Colombia, el recinto se ha convertido en uno de los principales puntos de recogida y distribución de suministros para los damnificados.
Por sus instalaciones han pasado ya más de 700 toneladas de recursos, mientras miles de ciudadanos se han movilizado para hacer llegar alimentos y productos básicos a las zonas más afectadas. "No hemos parado ni un minuto", explican. Más de 7.000 voluntarios han participado durante estos días en un operativo que funciona las 24 horas.
La solidaridad también se refleja en las largas colas de vehículos que se forman a las puertas de El Campín. Cientos de personas se acercan para entregar sus donaciones y contribuir, en la medida de sus posibilidades, a la recuperación del país: "Hoy estamos apoyando a toda Colombia que está afectada", asegura uno de los donantes.
Los esfuerzos de ciudadanos y organizaciones tratan de sostener a una población duramente golpeada por la tragedia. Las últimas cifras oficiales elevan a 289 los fallecidos y a 31.937 los heridos tras el terremoto.
Pero el impacto va mucho más allá de las víctimas mortales. Miles de personas han conseguido sobrevivir, pero se han quedado sin vivienda o sin sus medios de subsistencia. Entre los afectados hay además personas que se enfrentan al trauma de volver a vivir un terremoto apenas unas semanas después de haber sufrido una tragedia similar.
Es el caso de Winder y Deivi Delfín, dos adolescentes venezolanos que sobrevivieron a los terremotos registrados en Venezuela. Después de la tragedia, ambos se trasladaron junto a su padre a Cali con la esperanza de comenzar una nueva vida. Sin embargo, poco después, un nuevo terremoto les hizo revivir el miedo.
Su padre recuerda el momento en el que comenzó a temblar el suelo: "Vengo caminando y noto que todo empieza a temblar. Me desespero y me acuerdo de Venezuela". Una experiencia similar ha vivido el futbolista venezolano Edson Tortolero, recién llegado al América de Cali. El jugador contó a sus compañeros cómo, durante los terremotos de Venezuela, había ayudado a recuperar los cuerpos de los familiares de un amigo.