Con el 29% de los votos
Empate de la derecha y la izquierda en las ajustadas elecciones de Nueva Zelanda: Los Verdes denuncian la "manipulación" del sistema
Los detalles El Partido Laborista del ex primer ministro Chris Hipkins ha sido el más votado con un 29,4% de los sufragios, mientras que el Partido Nacional, del actual primer ministro, ha conseguido el 29,2%.
El Parlamento en Wellington, Nueva ZelandaResumen IA supervisado
En las elecciones generales de Nueva Zelanda, el Partido Nacional de Christopher Luxon y el Partido Laborista de Chris Hipkins se enfrentan en una contienda reñida. Los laboristas obtuvieron el 29,4% de los votos y 36 diputados, mientras que el Partido Nacional logró el 29,2% y 42 diputados. Ambos buscan alianzas para formar gobierno, con el centrista Partido de la Oportunidad como potencial clave. Luxon expresó su honor por el apoyo recibido, mientras Hipkins enfatizó la importancia de contar cada voto. Los Verdes han denunciado irregularidades en el sistema electoral, reclamando un debate constitucional. La formación de gobierno sigue en el aire, con el recuento de votos pendientes por el sistema 'overhang'.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Partido Nacional del actual primer ministro neozelandés, Christopher Luxon, y el Partido Laborista del ex primer ministro Chris Hipkins mantienen una ajustada pugna por la victoria en las elecciones generales celebradas este sábado en unos comicios que podrían otorgar al centrista Partido de la Oportunidad (Opportunity), liderado por Qiulae Wong, un papel determinante en la formación del próximo Gobierno.
En concreto, el Partido Laborista del ex primer ministro Chris Hipkins ha sido el más votado con un 29,4% de los sufragios y 36 diputados, por delante del Partido Nacional, que consigue un 29,2% de votos, pero que se traduce en 42 diputados. Así, los dos grandes partidos tendrán que mirar a las demás formaciones para intentar formar una mayoría.
Búsqueda de apoyos para lograr mayoría
En su caso, el partido de Luxon buscará el apoyo de ACT, que ha logrado un 10,9% y 13 escaños y de NZP, un 9,8% y 12 puestos, con lo que sumarían 61 escaños, lejos de los 67 que le darían la mayoría parlamentaria que les permitiría reeditar la actual coalición de gobierno.
Por contra, los laboristas esperan contar con el Partido Verde (13,3% y 16 escaños) y el partido maorí Te Pati Maori (0,6% y 5 puestos), lo que dejaría al centrista Partido Oportunidad (6% y siete escaños) como el actor político clave para apuntalar a cualquiera de las dos facciones.
Luxon: "Tenemos una vía para formar gobierno"
"Nacional es otra vez el partido más grande del Parlamento y tenemos una vía para formar el próximo Gobierno, pero tengo que deciros ahora mismo que está demasiado ajustado", ha declarado Luxon en sus primeras declaraciones tras conocerse el resultado definitivo. Además, ha expresado el "increíble honor" que siente por el apoyo que le han dado a su partido en las urnas. "Me ha llegado una gran energía", ha añadido.
Por su parte, el líder laborista, Chris Hipkins, ha reconocido que puede que tarden "un poco más en saber exactamente" el resultado. "Cada voto cuenta y hay que contarlos todos", ha apelado, antes de hacer un llamamiento al compromiso de todos los partidos políticos "para trabajar juntos y buscar espacios comunes".
El recuento de estas elecciones generales está también condicionado por el denominado 'overhang' o exceso de representación, una particularidad del sistema proporcional mixto neozelandés que podría elevar los habituales 120 diputado hasta los 131, situando la mayoría absoluta en 66 escaños.
En este caso, Nacional y Te Pati Maori podrían obtener más representantes por circunscripciones de los que les corresponderían por su porcentaje de voto a listas.
En el caso de los conservadores, las proyecciones iniciales dejaban fuera de la Cámara a históricos dirigentes como la ministra de Finanzas, Nicola Willis, y el presidente del Parlamento, Gerry Brownlee.
Los Verdes creen que el sistema "ha sido manipulado"
En el bloque progresista, la colíder de Los Verdes, Chloe Swarbrick, ha advertido de que "el sistema ha sido manipulado" y ha reclamado un debate constitucional sobre el funcionamiento de la democracia neozelandesa.
Pese a que ha reconocido que su formación se encuentra en una posición desfavorable para gobernar, ha insistido en que "es demasiado pronto para cantar victoria" debido a los votos especiales todavía pendientes de contabilizar.
Swarbrick ha cuestionado, además, los cambios introducidos por el Ejecutivo de Luxon en las normas de inscripción electoral, asegurando que algunas personas encontraron dificultades para registrarse y ejercer su derecho al voto, al tiempo que ha asegurado que el Gobierno "mintió" sobre las razones de esas medidas y que la incertidumbre y las modificaciones legislativas han influido en el resultado de los comicios.
Desde la formación han defendido también su trabajo durante la campaña y han criticado la gestión del Ejecutivo saliente. "Los neozelandeses merecen algo mejor", han sentenciado, reivindicando una política capaz de superar las divisiones.