Un antes y un después
¿Cómo sería una OTAN sin EEUU? El enorme cambio de paradigma a nivel mundial de cumplirse el último órdago de Trump
El contexto El presidente estadounidense dice que la Alianza les ha tratado "muy mal" en plena guerra en Oriente Medio. Los norteamericanos aportan casi la mitad de los tres millones de soldados de la organización y el 15% de su presupuesto final.

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha vuelto a cuestionar la permanencia de Estados Unidos en la OTAN, insinuando una posible salida del tratado. El presidente justifica su postura alegando un trato desfavorable por parte de la Alianza, lo que ha dejado a la OTAN en una situación incierta desde su regreso a la Casa Blanca. Según Manuel Gazapo, la Alianza tendría que redefinir su carta fundacional y suplir la significativa contribución de Estados Unidos, que representa el 60% del gasto en defensa y casi la mitad de los soldados. Guillermo Pulido advierte que, políticamente, emergerían tensiones internas, y Francia y Reino Unido tendrían que asumir un mayor protagonismo. A pesar del ahorro financiero, la influencia geopolítica de Estados Unidos se vería afectada, perdiendo acceso a bases estratégicas y reduciendo su influencia en Europa.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump ha vuelto a lanzar un órdago. Uno que pone, otra vez, a la OTAN en el punto de mira. A la alianza transatlántica que lleva años y años vigente pero que parece no gustar demasiado al presidente de EEUU. Ahora, y tras la situación en Oriente Medio con Ormuz en el foco, el magnate neoyorquino ha insinuado una salida del tratado que supondría un cambio de paradigma a nivel mundial.
Dice, para justificar sus intenciones, que la OTAN les ha tratado "muy mal". "Supongo que no tenemos que estar ahí", ha expuesto, dejando tocada, otra vez, a una Alianza que lleva meses pendiendo de un hilo. Que, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, no sabe si sí o si no ni que va a pasar el día de mañana.
Ni siquiera si va a poder sobrevivir a ese hipotético día de mañana. "Podría seguir existiendo, pero tendría que redefinir por completo su carta fundacional", explica Manuel Gazapo, doctor en Relaciones Internacionales.
"Habría que suplir todo lo que aporta EEUU desde el punto de vista de industria, de financiación, de disuasión y de capacidades militares", añade, en un contexto en el que Estados Unidos, al igual que Alemania, aporta directamente un 15% del presupuesto final de la OTAN.
Eso sí, su gasto en defensa escala al 60% del gasto total de los miembros de la Alianza. No solo es quien más dinero pone, sino que también aporta casi la mitad de los tres millones de soldados que tiene la OTAN en su haber.
"Desde un punto de vista material, sería un impacto muy importante. Políticamente creo que las distenciones internas que están en un segundo plano emergerían", cuenta Guillermo Pulido, analista de defensa y politólogo.
Ahí sería cuando Francia y Reino Unido tendrían que decir 'aquí estamos', pues la Alianza perdería gran parte de ese paraguas nuclear. El motivo, que el 91% de las ojivas son de Estados Unidos.
Eso sí, el coste para Washington sería también importante. "Desde el punto de vista de la influencia geopolítica creo que sería una catástrofe para EEUU. Su influencia en Europa se vería reducida de forma considerable", cuenta Pulido.
En la misma línea se muestra Gazapo: "EEUU perdería más de lo que ganaría. Podría ahorrar en términos financieros, pero su carrera armamentística y la que tiene por el control del dominio global con Rusia o China se vería resentida.
Perderían su acceso a las bases de la OTAN, mientras que Europa debería mirar a otros mercados para abastecerse. A pesar de que se ha comprado menos armamento a EEUU, Washington sigue siendo su principal exportador.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.