En Mannheim

Celebrar orgías en el ayuntamiento: la parte práctica de un curso de educación sexual propuesto en Alemania

Los detalles No es la primera polémica de Júlien Ferrát, del Partido Liberal alemán en Mannheim. En 2025 invitó a los residentes a un "viaje de educación sexual" a Francia, en uno de los centros de intercambio de parejas más famosos de Europa. Según los suyos: "Fue un viaje educativo".

Celebrar orgías en el ayuntamiento: la parte práctica de un curso de educación sexual propuesto en Alemania
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Atentos al hombre que se ve en el vídeo que acompaña esta información y no porque, les avisamos, le van a ver desnudo. Sino porque ha hecho una propuesta de gran polémica. Es un concejal del Partido Liberal en Mannheim, un municipio alemán, y ha propuesto impartir cursos de educación sexual. Hasta ahí nada sorprendente, si no fuera porque también quiere hacer una parte práctica. Es decir, ha propuesto celebrar orgías en el ayuntamiento.

Más que con la transparencia como promesa política, Júlien Ferrát se ha presentado ante sus electores en pelotas. Es cierto que, desde que fue elegido concejal del Partido Liberal, sus propuestas siempre han sido rompedoras, pero quizás la de las orgías ya ha sido demasiado.

Por ejemplo, en 2025 invitó a los residentes a un "viaje de educación sexual" a Francia, en uno de los centros de intercambio de parejas más famosos de Europa. Según los suyos: "Fue un viaje educativo".

Parece ser que, para esta nueva edición, no quiere desplazamientos y, por ello, ha puesto sobre la mesa la idea de practicar sexo en grupo en el mismísimo Ayuntamiento de Mannheim.

Asegura que es una forma de acercarse, y mucho, a los ciudadanos. "El sexo en grupo con el concejo municipal es la máxima expresión de cercanía con la ciudadanía", ha llegado a decir.

De hecho, Júlien Ferrát, mantiene que ya ha recibido consultas de los primeros interesados en su novedosa propuesta. Este concejal alemán es de espíritu liberal y liberado, defendiendo también crear espacios nudistas en la ciudad para convertirla en un nuevo destino turístico naturista.

Algo que no convence entre los más pudorosos. "Siempre merece la pena visitar Mannheim, no hace falta convertirlo en nudista", dicen los habitantes. Creen que la casa consistorial no es lugar para armar una bacanal.