Un "régimen de excepción"
Bolsonaro insiste en cuestionar las elecciones de Brasil y llama a hacer del Congreso "una trinchera"
¿Qué ha dicho? El derrotado candidato ultraderechista, huido a Estados Unidos, ha calificado el resultado electoral de "matemáticamente imposible" y ha asegurado que la victoria de Lula da Silva se consumó mediante "un gol con la mano".
Flávio Bolsonaro.Resumen IA supervisado
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado a 27 años por intento de golpe de Estado, insiste en que los resultados de las elecciones en Brasil son "matemáticamente imposibles". Desde su exilio en Estados Unidos, cuestiona la legitimidad de los comicios que dieron la victoria a Lula da Silva, afirmando que hubo un "gol con la mano", aunque sin presentar pruebas. Llama a convertir el Congreso en una "trinchera" contra el supuesto caos que Lula provocará y sugiere que podría disputar el poder antes de lo previsto. Flávio huyó tras ser notificado de la prohibición de viajar, alegando persecución política. Lula ganó con el 52% de los votos, en una remontada histórica.
* Resumen supervisado por periodistas.
Flávio Bolsonaro insiste: los resultados de las pasadas elecciones de Brasil son"matemáticamente imposibles". El derrotado candidato ultraderechista, huido a Estados Unidos, ha vuelto a cuestionar este sábado la legitimidad de los recientes comicios en su país y ha asegurado que la victoria del presidente, Lula da Silva, se consumó mediante "un gol con la mano". Todo ello invocando al miedo de la población y llamando a hacer del Congreso "una trinchera".
Porque el hijo del otro Bolsonaro, el expresidente condenado a 27 años por intentar dar un golpe de Estado en el país, no piensa rendirse. "Hay muchas cosas inexplicables en estas elecciones, que matemáticamente es imposible que hayan ocurrido en el mundo real, a menos que, como dije, haya habido algún gol con la mano", ha afirmado el ultraderechista en una transmisión en vivo en sus redes sociales.
Eso sí, sin presentar pruebas del presunto fraude, del que ha prometido dará explicaciones "muy pronto". Así, Bolsonaro llamó a hacer del Congreso una "trinchera" desde la cual resistir para "impedir o retardar el gran caos que el actual presidente de la República va a instaurar".
Y la política del miedo también ha sido una de las armas que ha decidido utilizar en su primer discurso público tras su huida del país. Según el ultra, Lula va a terminar siendo derrocado "antes de lo que muchos imaginan" a causa de las medidas económicas "radicales" que tomará, entre otros factores que no detalló.
Para Bolsonaro, el escenario económico actual "es mucho peor" que el vivido durante el mandato de la expresidenta Dilma Rousseff, quien gobernó Brasil desde 2011 y hasta 2016, cuando fue destituida por el Congreso.
Por otro lado, el opositor ha agradecido el respaldo de los casi 70 millones de votantes que lo apoyaron en las urnas y no dha descartado disputar el poder antes de los plazos constitucionales regulares, en alusión a una eventual salida anticipada del mandatario reelegido. "Si es preciso, voy a estar a disposición para disputar la Presidencia de la República de nuevo", ha reiterado. "Y no estoy hablando de 2030, estoy hablando de antes de eso", ha agregado.
Durante su alocución de este viernes, el ultra ha explicado que abandonó su país rumbo a Estados Unidos junto a su esposa y sus dos hijas tras haber sido notificado de la prohibición de viajar al exterior y de la orden para entregar sus pasaportes, el diplomático y el ordinario.
Tener "una voz activa"
Según su relato, la notificación se produjo el lunes posterior a la votación y al término de una visita de treinta minutos a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, que cumple arresto domiciliario tras su condena. "Miré la cara de mi padre y le dije: 'Empezó la persecución", ha señalado con dramatismo. En ese sentido, aha afirmado que huyó para "continuar, por lo menos, teniendo una voz activa" desde el exterior, ya que, según él, en Brasil se vive un "régimen de excepción", con las instituciones "completamente secuestradas".
Lula fue reelegido con el 52% de los votos frente al 48% del ya excandidato del Partido Liberal (PL), diferencia que se tradujo en más de cuatro millones de votos. El líder del Partido de los Trabajadores (PT), que gobernará por los próximos cuatro años, encabezó una remontada histórica, tras haber quedado detrás del ultraderechista por dos millones de votos en la primera vuelta de los comicios.
Flávio Bolsonaro no ha aceptado la derrota, mientras que la cúpula del PL y su propio candidato a vicepresidente, Alfredo Gaspar, sí lo han hecho. Desde que se conocieron los resultados, Bolsonaro ha pedido la anulación de los comicios; luego anunció que denunciaría la candidatura de Lula por supuestos abusos de poder; y, posteriormente, desde Estados Unidos, divulgó una carta en la que se proclamaba el "verdadero presidente electo de Brasil".