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Un Air Force One, copias del Despacho Oval o memorias del 11-S: las bibliotecas museo para gloria de los presidentes de EEUU
Los detalles A ritmo de Jennifer Hudson cantando el himno de EEUU, Obama ha inaugurado este jueves su biblioteca presidencial en Chicago con un acto al que también ha acudido Bruce Springsteen.

Resumen IA supervisado
Barack Obama inauguró su biblioteca presidencial en Chicago, con actuaciones de Jennifer Hudson, Bruce Springsteen y Stevie Wonder, para conmemorar su legado en la Casa Blanca. Estas bibliotecas, tradición desde Franklin D. Roosevelt, no son solo bibliotecas, sino museos presidenciales que exhiben documentos y objetos relevantes de los mandatos. Por ejemplo, la de Ronald Reagan expone el Air Force One, mientras que la de George W. Bush recuerda los atentados del 11S. Abraham Lincoln tiene un museo de cera. Donald Trump planea un hotel en un rascacielos, con un Air Force One y una figura dorada, sin libros, construido con fondos privados.
* Resumen supervisado por periodistas.
A ritmo de Jennifer Hudson cantando el himno de Estados Unidos, Barack Obama ha inaugurado este jueves su biblioteca presidencial en Chicago, que tiene como objetivo conmemorar el legado de los años que pasó en la Casa Blanca, dos mandatos de 2008 a 2016. Y no ha sido la única actuación, porque también han estado Bruce Springsteen o Stevie Wonder.
El Centro Presidencial Obama forma parte de una tradición política estadounidense que desde Franklin D. Roosevelt establece que los expresidentes cuenten con una biblioteca para reunir los documentos más importantes de sus mandatos. Y aunque la llamen biblioteca presidencial, no es exactamente una biblioteca, porque en ese espacio de casi ocho hectáreas hay un museo. Así, más que bibliotecas, son museos presidenciales donde los mandatarios estadounidenses muestran cómo quieren pasar a la posteridad.
Son centros de investigación donde se guarda documentación importante sobre los expresidentes, información relevante sobre sus mandatos. Por ejemplo, en el de Ronald Reagan han decidido exponer el Air Force One. Se puede, incluso, entrar en el interior del avión que llevó al expresidente a 26 países o hasta contemplar la ropa que llevaba en el momento en que intentaron asesinarle, ya que también se expone su americana rota y manchada de sangre.
Estas bibliotecas tienen una réplica del Despacho Oval con detalles de cada presidente. El de John F. Kennedy es una reproducción exacta de su oficina en la Casa Blanca, de su mesa del despacho, sus papeles, las gafas, el teléfono, todo tal y como los tenia, incluidos detalles de cuadros, fotos y los objetos de decoración. En la de George W. Bush hay un espacio para recordar los atentados del 11S, donde se expone el megáfono que usó el entonces presidente cuando visitó la zona cero.
Se supone que son centros en los que se guarda documentación importante, aunque algunas se han ido totalmente de las manos. La de Abraham Lincoln —abierta en 2004— es para verla. En su interior hay una especie de museo de cera del expresidente estadounidense. Así cuentan el viaje de Lincoln desde los bosques de Kentucky hasta Washington. Y cuenta también con una replica de la Casa Blanca, llena de muñequitos con luces y ruidos.
Lo que va a hacer el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también apunta manera. "Es una biblioteca. Es un museo o una biblioteca. No creo en construir bibliotecas o museos", dijo en abril al abordar el proyecto. No cree en las bibliotecas, así que va a ser un hotel en un rascacielos con un Air Force One de 700 millones en la puerta donado por Qatar. También tendrá escaleras mecánicas doradas y una figura del republicano dorada y gigante. En total, 50 pisos de horterada y ni rastro de libros. Normalmente se construyen con fondos privados, Trump dice que ya ha recibido millones de dólares.