Buscamos prótesis de pecho en una web cualquiera de segunda mano y encontramos dos por 150 euros cuando suelen costar 500. En perfecto estado, dice la mujer que lo vende. Quedamos con ella fingiendo ser compradores.

Nos las enseña porque las guarda en una bolsa, es decir cero higiene y cero conservación. "Me quité estas y me pues estas", explica la vendedora, es decir, que las tenía implantadas.

Vender cualquier tipo de implante médico usado y sin certificados es ilegal y la vendedora nos reconoce un secreto a voces. Algunas clínicas, ponen prótesis ilegales de segunda mano. Está prohibido implantar prótesis usadas si no llegan esterilizadas y conservadas por el fabricante.

"El cirujano me dijo que si no me las llevaba se las quedaban ellos", asegura la vendedora. Se lo enseñamos a un cirujano de prestigio, que se queda espantado. "A mí me cuesta entender que haya alguien que lo pueda utilizar. Si no está bien esterilizada lo primero que vamos a tener es un problema de infección", explica Ángel Martín, director de la clínica Menorca.

"Depende de qué médico a lo mejor te dice que ellos ponen las suyas, pero hay médicos que dicen que sí, claro", explica la vendedora ilegal.

Probamos ahora a comprar un marcapasos y es que en la red hay para elegir: puede ser uno de 2014 y usado por alguien en Sudáfrica a 5.000 dólares. O otro, directo de Venezuela y usado, dice, solo una semana por 500 dólares.

Pero además hay algo aún peor que el mercado de segunda mano, es el top manta de los implantes con falsificaciones y copias made in China. No solo son ilegales, también pueden matar.