Durante la tarde de este domingo 18 de septiembre las fuertes tormentas llegaron a Gran Canaria, abriéndose paso desde Telde e Ingenio: la fuerte y súbita precipitación causó grandes inundaciones por problemas con el alcantarillado, que no podía absorber tanta agua, daños en el cableado eléctrico y embolsamientos de agua en la GC-1, según reportó ‘Canarias 7’.

Las fuertes lluvias provocaron daños e inundaciones, así como dificultad para salir de las poblaciones Ojos de Garza y de Tufia. Las lluvias fueron de grandes cantidades, pero en poco tiempo y de forma repetida, por lo que los alcantarillados no tienen el tiempo suficiente para drenar correctamente el agua.

Mientras, las condiciones meteorológicas adversas se prevé que lleguen a la península, ocasionando lluvias a principios de la semana con posibilidades de granizo en algunas zonas. AEMET informa de que Extremadura y la mitad sur de Castilla y León, así como la sierra de Madrid experimentarán las mayores precipitaciones; están en alerta amarilla la provincia de Cáceres —por la mañana—, Salamanca, Ávila y Madrid —hasta la noche—.

Estas lluvias traerán a su vez un aumento en las temperaturas a inicios de la semana, despidiendo así el verano con calor antes de la gran apertura del otoño. A finales de semana, por su parte, es posible que tenga lugar el descuelgue de una DANA, procedente de las islas británicas, aunque todavía no se tiene clara su trayectoria.

¿Qué es una DANA?

La DANA hace referencia a la depresión aislada a niveles altos, pero es coloquialmente conocida como 'gota fría'. Sucede cuando una masa de aire frio —en altura— choca con una de aire caliente —en la superficie—. El resultado de ambos factores puede provocar chubascos y tormentas intensas.

Juega un papel importante algo conocido como ‘chorro polar’, que son corrientes de aire que van de oeste a este muy alto en la troposfera —la primera capa de la atmósfera—. Este chorro separa a los vientos polares fríos del norte de los tropicales cálidos del sur. Sin embargo, este chorro puede sufrir ondulaciones por el viento hasta el punto en el que deja de separar ambos aires de temperatura distinta y resultando en una DANA, según declaraciones de Rubén del Campo, portavoz de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) a ‘National Geographic’.

Las DANAS pueden ser especialmente peligrosas en suelos secos ya que estos, al contrario de lo que se podría pensar, absorben agua con mayor lentitud. Nahúm Méndez, autor de ‘Un geólogo en apuros: un viaje a través del tiempo y hacia lo más profundo de la tierra’, describió a laSexta que eso puede deberse al “depósito de sustancias hidrófobas, que hacen como una película sobre el suelo y que dificulta la absorción del agua”, o también puede deberse a “la compactación del suelo, que cierra los poros y hace que el agua tenga mucha más dificultad para ser absorbida”.

Para afrontar una DANA hay que estar preparados para inundaciones debido a la intensidad de las lluvias, especialmente si vive en una zona con riesgo de inundaciones. También prestar atención a las alertas de la AEMET que se actualizan constantemente para señalar el nivel de riesgo en sus redes sociales.