Marc Márquez volverá a competir en MotoGP nueve meses después de que se rompiese el húmero del brazo derecho el pasado 19 de julio en el Gran Premio disputado en el circuito de Jerez-Ángel Nieto.

El piloto de Repsol Honda ya ha recibido el visto bueno del equipo médico del Mundial y volverá en la tercera fecha del calendario en el Gran Premio de Portugal en el circuito de Portimao.

En la rueda de prensa previa al arranque de fin de semana, al octocampeón le han preguntado en rueda de prensa por el momento más duro por el que ha pasado durante estos nueve largos meses de recuperación en los que ha sufrido hasta tres operaciones.

"El momento más duro fue sobre octubre o noviembre, que llevaba dos meses tras la segunda operación y veía que algo no estaba funcionado. Hacía semanas que hacía gimnasio y otras que paraba con el brazo inmovilizado y la sensación del brazo no cambiaba. Las analíticas salían bien, pero yo no lo notaba así", explica Márquez.

 

"Decidí operarme porque veía que algo no estaba funcionando y así me lo recomendaron los doctores. Ahí salió la infección y fue duro porque no sabía qué estaba pasando", ha añadido.

"Me costaba coger una botella de agua, me ponía nervioso... lo pagaba con los míos, pero luego fueron 10 días duros en el hospital tras la tercera operación y ya pasó todo", ha zanjado el de Cervera.

Márquez se encuentra en su regreso con una general que lidera Johann Zarco con 40 puntos, seguido de muy cerca por las Yamaha de Fabio Quartararo y Maverick Viñales con 36 puntos.