Un fatídico 29 de diciembre de 2013, Michael Schumacher sufrió un gravísimo accidente de esquí en el que se golpeó fuertemente la cabeza, ocasionándole el choque una severa lesión cerebral.

El hermetismo existente en torno al estado de salud del teutón es total. Nadie de su entorno quiere hablar de cómo se encuentra el 'Káiser'. Incluso su amigo y excompañero, Felipe Massa, explicó que sabía cómo estaba Michael, pero que tenía que respetar el silencio de la familia.

"Creo que lo principal de todo esto es que sabemos que su situación no es fácil, que está en una fase difícil, pero debemos respetarlo, como he hecho con la familia. No les gusta divulgar ninguna información, ¿y quién soy yo para hacerlo?", explicó el brasileño.

Pues bien, seis años y medio después del fatal accidente del siete veces campeón de la Fórmula 1, el diario británico 'Mirror' ha desvelado detalles del estado de salud del piloto alemán.

Jane Lavender ha elaborado el texto "Los devastadores problemas de salud secretos de Michael Schumacher tras su terrible accidente de esquí", en el que explica que Schumacher padece una atrofia muscular avanzada y una osteoporosis, que ha hecho que sus huesos queden muy debilitados.

Postrado en una cama, la imagen de Michael se ha visto deteriorada en los últimos años, tal y como contó el neurocirujano italiano Nicola Acciari: "Debemos imaginar a una persona muy diferente de la que recordamos en la pista, con una estructura orgánica, muscular y esquelética muy alterada y deteriorada. Ese es el resultado del trauma cerebral que sufrió".

Hace unas semanas, medios italianos apuntaban a que el heptacampeón iba a pasar por quirófano para someterse a una operación para "regenerar su sistema nervioso central" dada la atrofia muscular y osteoporosis que padece desde el accidente que tuvo esquiando.