En las seis primeras carreras de la temporada de MotoGP, Honda no ha podido sumar aún ningún podio. Gran parte de 'culpa' radica en la lesión de Marc Márquez en el húmero derecho, que le ha mantenido fuera de las pistas en las distintas carreras y que le aleja mucho del Mundial, algo que en la marca del ala dorada estaban acostumbrados en las últimas temporadas.

Chicho Lorenzo, padre de Jorge, comentó la situación de la marca nipona en su canal de Youtube 'Motogepeando', tratando de explicar cuál es el motivo por el que la moto no cumple si no es con Marc encima.

En primer lugar, alabó el físico de Márquez, lo que le posibilita pilotar de una manera más incisiva: "Márquez es un piloto muy agresivo que para poder pilotar a su estilo ha tenido que trabajar mucho su musculatura. Prácticamente es un culturista. A él le da igual que la moto sea difícil de mover porque con su fuerza y su pilotaje agresivo consigue doblegarla y hacer que la moto se comporte como a él le gusta".

Posteriormente, expuso el problema de la fábrica: "Honda tiene un problema muy grave. Han apostado por desarrollar la moto sólo en la dirección de Márquez y nadie más puede ir rápido con ello. Ni siquiera su hermano puede. Así que ahora se ha lesionado, Honda no puede conseguir buenos resultados. Sólo hay una solución: seguir desarrollando la moto en la dirección de Márquez, pero también una moto alternativa en una dirección que sea más fácil de llevar".

A su vez, Chicho relató lo que sucedió a la llegada de Marc a Honda, donde coincidió con un Dani Pedrosa al que Lorenzo alabó: "Cuando Marc llegó a Honda, Pedrosa había desarrollado la moto y era una moto relativamente fácil de pilotar porque Dani es un piloto de poca musculatura y envergadura. Pero los resultados son los que mandan. Como Márquez conseguía mejores resultados que Dani, los ingenieros empezaron a desarrollar la moto en la dirección que él les pedía. Una moto díficil de llevar, muy agresiva, muy física".

Como no, Chicho también analizó el paso de su hijo por Honda: "La primera víctima fue Dani, que se tuvo que ir. Llegó Lorenzo y se encontró una moto muy complicada, sobre todo con el tren delantero. Él no encontraba la manera de meterle peso a la rueda delantera y conseguir que se apoyase y le diese confianza. No sólo iba lento, sino que además llegaron las lesiones y al final tiró la toalla cuando Honda ya había empezado a desarrollar la moto en su dirección. Cuando una moto la pueden exprimir pilotos tan diferentes significa que la moto es muy fácil de pilotar".