Luka Modric cumple nueve temporadas vestido de blanco. El centrocampista croata recaló en el Real Madrid, procedente del Tottenham, en agosto de 2012, y desde entonces no ha dejado de mejorar exponencialmente, conquistando diversas Champions Leagues, Ligas e, icluso, el Balón de Oro.

Uno de los grandes valedores del '10' fue José Mourinho. El técnico portugués apostó fuerte por el centrocampista, que acabó dando la razón a 'Mou' con su buen hacer sobre el campo. "Fue clave en mi fichaje por el Madrid. Una pena estar sólo un año con él porque es un entrenador grandísimo y lo ha demostrado en su carrera. siempre le estaré agradecido. Es duro pero iba siempre de frente, a mí me gustan las personas honestas", explicó Modric sobre el luso, ángel para uno y demonio para otros.

12 meses después de que recalase en el Santiago Bernabéu, llegó un excompañero a la capital de España: Gareth Bale. El croata y el galés siempre han mantenido una excelente relación, quizás por su carácter introvertido, y, tras su salida, Modric ha querido salir en defensa del extremo.

"Levamos casi toda la carrera juntos, cuatro años en el Tottenham y siete aquí. Es un tío espectacular, tímido, como yo. Lo que se dice de él no es justo, se le juzga por los últimos años, pero lo que ha hecho en el Madrid es impresionante. Siempre será recordado por lo que hizo por el club. Nunca tuvo un problema en el vestuario. Hablaba español, no daba entrevistas pero hablaba con nosotros. Es cierto que en los últimos años han salido muchas cosas y se olvida lo que ha hecho, pero en el futuro se recordará que ha sido un jugador increíble para el Real Madrid. Cada uno tiene su comportamiento, pero Gareth era así. No se asociaba mucho, pero en el vestuario estaba muy bien. Me da pena que se olvide todo por el último año y poco", apuntó Modric en 'Cope'.

Paralelamente, habló de otro de sus compañeros que se mantiene perenne en el foco de la polémica: Eden Hazard. El belga, tras un año en la 'Casa Blanca' tan solo ha podido dejar un bonito gol frente al Granada y algunos destellos de su inmensa calidad.

"No es una situación cómoda para él. Es uno de los mejores del mundo, es increíble, y estoy seguro de que lo va a demostrar este año si no lo evitan las lesiones. Ya la temporada pasada demostró que era importante hasta que lo pararon las lesiones. Es una pena porque lo necesitamos, pero va a demostrar por qué el Madrid pagó tanto por él", afirmó el croata.

Por último, Luka se refirió al futuro y a una posible retirada de blanco: "Claro que quiero seguir en el Madrid, me gustaría, pero no depende sólo de mí, también del club. Me siento bien y creo que todavía tengo fútbol para ser importante. Claro que me gustaría, pero depende de lo que quiere el club, el entrenador, de mí. Mi deseo sería terminar mi carrera en el Madrid y si es posible renovar. No quiero ser un problema para el Madrid ni para el entrenador. Tenemos una buena relación y estoy seguro de que vamos a llegar a acuerdo para que siga o me vaya a otro sitio. El Madrid es mi casa, es mi novena temporada y estoy muy contento. Veremos qué pasa. No sé lo que va a pasar, no me gusta hablar de hipótesis. Aún no he hablado con el presidente".