Patrimonio Cultural y Artístico
El toro de Osborne: 70 años siendo el faro de los viajes por las carreteras españolas
Los detalles Las carreteras españolas no serían las mismas sin el toro de Osborne, aunque con el paso de los años cada vez hay menos, no podemos olvidar que este reclamo publicitario es Patrimonio Cultural y Artístico de los pueblos de España.

Resumen IA supervisado
El toro de Osborne, símbolo icónico de las carreteras españolas, celebra 70 años como Patrimonio Cultural y Artístico. Su historia comenzó en 1957 cuando el diseñador Manolo Prieto convenció a las bodegas Osborne de usarlo como campaña para su brandy. El primer toro, de madera y siete metros de altura, se instaló en mayo de ese año. Posteriormente, se fabricaron en chapa, convirtiéndose en parte del paisaje emocional de una generación. Aunque leyes sobre publicidad exterior redujeron su presencia, el Tribunal Supremo los protegió en 1997. Actualmente, solo quedan 92 toros, testigos de una época dorada en las carreteras españolas.
* Resumen supervisado por periodistas.
El toro de Osborne lleva 70 años haciendo de faro en nuestros viajes. Nuestras carreteras no serían las mismas sin él. Aunque con el paso de los años, cada vez hay menos, no podemos olvidar que este reclamo publicitario es Patrimonio Cultural y Artístico de los pueblos de España. Hoy les traemos su historia.
A punto estuvo de no existir porque a las bodegas Osborne no les gustó la idea presentada por el diseñador Manolo Prieto. Él los convenció de que era una buena campaña para su brandy.
El primer toro que se instaló en mayo de 1957 era de madera y medía unos siete metros. Más tarde, se construyeron en chapa y pronto se convirtió en el paisaje emocional de toda una generación.
Un éxito que no se entendería sin otro gran hito del diseño español, el Seat 600. En los años 60, los españoles por fin pudieron tener coche propio, viajar por carretera y ahí estaba él.
Un par de leyes sobre publicidad exterior los fue alejando de las carreteras y obligó a retirar el texto, dejándolos totalmente negros, como Manolo Prieto los había diseñado originalmente.
"Eres un guarro", le decía Penélope Cruz a Javier Bardem. "Y tú, una jamona", le respondía él en una escena de la película de Bigas Lunas protagonizada por uno de los 500 toros que en su momento existieron.
Hoy apenas quedan 92, salvados por el Tribunal Supremo en 1997, que impidió que fueran demolidos al considerarlos un elemento cultural que va más allá de la propia marca.