Como estaba previsto, dos minutos después del lanzamiento, el cohete alcanzó una altitud de 50 kilómetros y el paracaídas consiguió desplegarse con éxito. "Hemos tenido un buen lanzamiento esta mañana, ha habido un buen despliegue", consideró uno de los locutores que retransmitió el lanzamiento en directo desde el canal de televisión de la NASA.

La carga del cohete se sumergió en el Océano Atlántico, a unos 65 kilómetros de la isla de Wallops. Esta tarde, los científicos e ingenieros de la NASA recuperarán ese contenido caído en el océano y analizarán los detalles del lanzamiento para evaluar su éxito. La NASA inició en 2012 un programa que tiene como objetivo el lanzamiento de un vehículo de exploración a Marte en el año 2020.