El año que acaba de comenzar es bisiesto, lo que significa que tendrá 366 días y que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, podrá celebrar su cumpleaños el día que realmente le corresponde, pues nació un 29 de febrero.

Y es que, mientras un año normal dura 365 días, uno bisiesto dura 366. Ese día adicional se añade al final del mes de febrero, que en los años bisiestos pasa a tener 29 días en vez de 28.

Pero, ¿por qué es bisiesto el 2020? Según apunta Newtral, aunque a menudo se utilice la regla de "cada cuatro años" para recordar cuáles tienen un día extra, esta norma no es exacta.

En realidad, son bisiestos todos aquellos años divisibles por cuatro, con una excepción: que sean divisibles por 100, salvo que también lo sean por 400. Así lo recoge el Observatorio Astronómico Nacional, citando el convenio de finales del siglo XVI que determina qué años son bisiestos y cuáles no.

Dicho de otro modo, para saber si un día es bisiesto, hay que comprobar que se pueda dividir por cuatro, como es el caso de 2020. Si cumple este requisito, pero es divisible por 100, no es bisiesto, salvo que se pueda dividir por 400. Así, no fueron bisiestos el año 1700, 1800 ni 1900, pero sí el 1600 y el año 2000.

La razón de que haya años bisiestos

¿Por qué se introdujo el concepto de año bisiesto? Lo cierto es que la órbita de la Tierra en torno al Sol no dura 365 días exactos, sino ligeramente más: unos 365,24220 días (unos 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45 segundos), es decir, algo menos de 365 días y cuarto.

Para ajustar ese desfase entre el año solar y el del calendario, que solo puede contener días enteros, se introdujo la regla, en tiempos de Julio César, de que uno de cada cuatro años tendría un año más.

Sin embargo, esta norma no era lo bastante precisa, ya que así se obtenía una duración media del año de 365,25 días, ligeramente superior a la del año trópico (unos 11 minutos de más). Por eso, según el Observatorio Astronómico, se introdujo la citada regla de excluir el último año de cada siglo.

Como esto dejaría una duración media del año un poco corta (365,24 días), para ajustarla aún más, se decidió también que uno de cada cuatro fines de siglo sí fuera bisiesto, con lo que la duración media del año queda en 365,2425 días.

La regla actual, que incluye estas excepciones, se remonta al papapado de Gregorio XIII (quien dio nombre al calendario gregoriano). En España, este ajuste se introdujo en el año 1958: ese año, para compensar los días acumulados desde el Imperio Romano hasta entonces, se eliminaron 10 días. Así, al jueves 4 de octubre de ese año le siguió el viernes 15 de octubre.

Año bisiesto, ¿año siniestro?

Un gran misterio rodea a los años bisiestos. De hecho, esta anomalía en el calendario nunca ha tenido buena fama, como plasma el refrán "año bisiesto, año siniestro".

Lo cierto es que en año bisiesto se hundió el Titanic, la madrugada del 15 de abril de 1912, y comenzó la Guerra Civil española, el 17 de julio de 1936. También fue en un año intercalar cuando asesinaron a grandes figuras de la historia como Martin Luther King, Mahatma Gandhi, Robert Kennedy o John Lennon.

No obstante, no todo es negativo: tanto la penicilina como la locomotora a vapor fueron descubiertas en año bisiesto.