EL KIA PICANTO EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN
Este urbanita surcoreano es el príncipe del segmento A e incentiva con su tope de gama deportivo por menos de 20.000 euros
La alternativa surcoreana al popular Toyota Aygo. El foco en la versión GT Line. Su fórmula mecánica tras la reciente actualización, los elementos de diseño que marcan la diferencia, los rasgos exclusivos puertas adentro y un valor de mercado que invita.

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Decir segmento A es decir Toyota Aygo. Es la respuesta inmediata a la búsqueda del modelo más popular en su categoría. Lo cierto es que no está solo en la disputa, pues existe una alternativa con volumen de ventas casi a su altura. Si el japonés es el rey de los urbanitas, el Kia Picanto, con más de 2.200 matriculaciones españolas registradas durante el primer semestre, es el príncipe al acecho de quedarse con el trono.
Y así como el Aygo X Cross estrenó versión GR Sport mediante el modelo 2026, el pequeño surcoreano ofrece su tope de gama deportivo. Lo sé, a todo acabado made in Gazoo Racing le precede su reputación y, en la comparativa con el Picanto, saca una notable ventaja no solo por su potencia de tres cifras, sino también por su envidiable y contenido consumo de cuatro litros a los 100 kilómetros. Ahora bien, el Kia propone su faceta más expresiva, la GT Line, por menos de 20.000 euros.

Te adentras en sus opciones de motor y confirmas la realidad misma con que este cinco puertas se ha encontrado en este 2026. El cuatro cilindros 1.2 de 79 caballos ha dicho adiós y, ahora, todos los caminos conducen al tres cilindros GDI de un litro. El consuelo de este último es el aumento de su potencia y su par motor. De los 63 CV conocidos a unos 68 máximos y de los 93 a los 96 Nm, respectivamente. Leve, pero incremento al fin.
El Kia Picanto GT Line: exclusivos deportivos, exclusivas tecnologías
Más allá de su condición GT Line, no hay cifras de rendimiento extra como premio, pero sí posibilidad de caja automática, exclusiva de este tope de gama. El consumo varía, entonces, de acuerdo a la transmisión: hasta 5,7 l/100 km si te aferras a la noble caja manual de cinco y un combinado de 5,8 l/100 km optando por la automática, también de cinco velocidades. Y aunque el Picanto se caracterice por ofrecer interiores de cuatro y cinco plazas, solo este acabado deportivo se fabrica de serie con fila trasera de tres, mientras los niveles Concept y Drive ofrecen la configuración de cinco asientos como opcional.

Apostar por el Picanto no implica simplemente apuntar a lo más completo aprovechando un valor de mercado que se mantiene asequible. Es casi una obligación si te tu intención es asegurar un nivel de equipamiento a la altura de un urbano. Las versiones más terrenales salen de fábrica con llantas de 14 pulgadas y solo la variante GT Line es compatible con llantas de aleación de 16.
Su nombre le exige rasgos estéticos exteriores que marquen la diferencia y, entonces, aplica un diseño frontal acorde. También le exige elementos a tono con su idiosincrasia: el pedal de aceleración y las lunas oscurecidas se encargan de ello aportando el toque necesario junto a las llantas. Sin embargo, elegir el Kia Picanto GT Line trasciende a estos lógicos agregados. Significa elevar la vara tecnológica del urbanita: los retrovisores incorporan unos intermitentes, las luces diurnas son LED, al igual que los fatos delanteros y las ópticas traseras con guía de luz.

Un urbanita que incentiva
El Aygo GR Sport es el Aygo GR Sport, insisto. No quita que el Kia Picanto GT Line incentive por aspectos exteriores, equipamiento deportivo puntual bajo nuestra suela y en el tapizado, alternativas de transmisión y un precio que, sujeto a financiación, se queda en 19.270 euros. Respecto de su rival de Toyota, permítaseme una aclaración en absoluto inoportuna: a diferencia del japonés, no esperes aquí asistencia híbrida ligera ni, por ende, etiqueta Eco. El mundo Picanto es un mundo de gasolina pura.
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