OTRA MARCA HISTÓRICA QUE RESUCITA
Después de Ebro y Santana, vuelve Galloper: la histórica marca de todoterrenos regresa a España
Galloper vuelve al mercado español siguiendo los pasos de Ebro y Santana. Lo hará con un todoterreno y un pick-up con chasis de largueros, reductora y tecnología de origen Nissan y Mitsubishi.

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Primero fue Ebro. Después llegó el anuncio del regreso de Santana. Y ahora otra marca que muchos creían definitivamente desaparecida está preparando su vuelta a las carreteras españolas. Galloper regresa al mercado y, en este caso, pretende recuperar precisamente aquello que hizo conocido su nombre: los todoterrenos robustos, relativamente sencillos y alejados del concepto de SUV urbano que domina actualmente el mercado.
La nueva Galloper tiene previsto comenzar su actividad comercial en España en octubre de 2026 con dos vehículos, un todoterreno de cinco puertas y un pick-up. No estamos, eso sí, ante una continuación empresarial de la Galloper que conocimos hace décadas, sino ante un nuevo proyecto impulsado por capital español y apoyado en un fabricante chino.

Después de Ebro y Santana, Galloper también quiere aprovechar un nombre conocido
No parece casualidad que estén regresando tantas marcas históricas. En un mercado europeo en el que cada vez aparecen más fabricantes, especialmente procedentes de China, tener un nombre que los compradores ya reconocen puede convertirse en una ventaja enorme.
Ebro ha utilizado precisamente esta fórmula para regresar al mercado español asociándose con el grupo chino Chery. Santana también ha recuperado su histórica denominación mediante acuerdos con compañías chinas como Zhengzhou Nissan Automobile y Anhui Coronet. Ahora Galloper sigue un camino parecido, aunque con una propuesta bastante distinta: quiere concentrarse inicialmente en auténticos 4x4.
Y ahí probablemente esté una de las claves. Mientras prácticamente todos los fabricantes han ido abandonando los todoterrenos tradicionales para sustituirlos por SUV, Galloper quiere dirigirse precisamente a quienes todavía necesitan o quieren chasis de largueros, tracción total, reductora y buenas capacidades fuera del asfalto.

Dos 4x4 para comenzar: uno cerrado y otro con caja de carga
La gama inicial estará formada por dos modelos conocidos como Galloper S15 y Galloper P15. El primero será un todoterreno de cinco puertas y unos 4,88 metros de longitud, mientras que el segundo adoptará formato pick-up. Ambos recurren a plataformas relacionadas con modelos Nissan fabricados en China: el S15 parte del Nissan Terra/Paladin y el P15 guarda relación con el Nissan Navara.
Pero lo interesante es que Galloper no pretende limitarse a poner una carrocería con aspecto campero sobre la plataforma de un turismo. El S15 contará con chasis de largueros y travesaños, tracción a las cuatro ruedas, reductora y bloqueo del diferencial trasero. Una receta que cada vez resulta más difícil de encontrar fuera de modelos especializados y, generalmente, bastante caros.
La mecánica será de gasolina y de origen Mitsubishi, con una potencia situada en el entorno de los 220 CV, asociada a una transmisión automática de ocho velocidades. En el caso del todoterreno también se anuncian cotas bastante serias para circular fuera del asfalto, como un ángulo de ataque de 32 grados y una capacidad de vadeo de hasta 700 milímetros.

El verdadero reto de Galloper será conseguir un precio suficientemente bajo
Galloper quiere recuperar otro elemento que caracterizaba a sus antiguos modelos: ofrecer mucho 4x4 sin acercarse a los precios de los todoterrenos premium. Las primeras informaciones sitúan al S15 alrededor de los 37.000 euros, aunque todavía habrá que esperar a la configuración definitiva de la gama y a los precios oficiales. También se estudian variantes de carácter profesional considerablemente más económicas.
Hay, sin embargo, otro obstáculo importante en 2026: las emisiones. Lanzar un todoterreno grande exclusivamente con un motor de gasolina puede complicar bastante las cosas en Europa. Por eso Galloper ya trabaja en versiones con GLP y sistemas microhíbridos que permitirían obtener la etiqueta ECO de la DGT.

La compañía también está preparando una red inicialmente formada por alrededor de 35 concesionarios, con intención de alcanzar posteriormente los 60 puntos de venta, además de contar con infraestructura logística para piezas y recambios en Barcelona.
Pero quizá lo más interesante del regreso de Galloper no sean únicamente sus dos primeros coches. Ebro, Santana y ahora Galloper demuestran que las antiguas marcas españolas se han convertido en activos muy valiosos. China tiene fabricantes, plataformas y capacidad industrial; España tiene nombres que muchos conductores ya conocen. Y la combinación de ambas cosas empieza a transformar, poco a poco, el panorama automovilístico español.
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