MENOS POTENCIA, MÁS COCHE
Dacia tenía un Spring de 100 CV hecho en China y lo ha cambiado por un 80 CV más grande y hecho en Europa por una buena razón
El nuevo Dacia Spring cambia completamente, se fabricará en Europa y llegará con 80 CV y hasta 250 km de autonomía. Dacia tiene claro que un eléctrico barato no necesita mucho más.

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Normalmente esperamos que una nueva generación sea más potente que la anterior. Dacia acaba de hacer exactamente lo contrario con el Spring. Hace apenas unos meses actualizaba su eléctrico más barato con un motor de hasta 100 CV y ahora acaba de presentar su sustituto, completamente nuevo, con únicamente 80 CV.
Podría parecer un paso atrás. Sobre todo porque el nuevo Spring es considerablemente más grande y pesado. Pero detrás de esta decisión hay una explicación que resume bastante bien cómo entiende Dacia el coche eléctrico asequible. Y también explica por qué el Spring deja de fabricarse en China para convertirse en un coche europeo.

El Spring de 100 CV ha durado realmente poco
El Dacia Spring que conocíamos hasta ahora nació como un automóvil muy diferente al resto de productos europeos de la marca. Se fabricaba en China y su origen estaba en un vehículo desarrollado inicialmente para aquel mercado.
Dacia fue actualizándolo hasta llevar su planteamiento prácticamente al límite. Su última evolución estrenó una batería LFP y llegó a ofrecer 100 CV de potencia, una cifra sorprendente teniendo en cuenta que los primeros Spring vendidos en España arrancaron con apenas 45 CV.
Pero esa versión de 100 CV ha resultado ser el final del camino para el Spring original. Su sustituto prácticamente solo conserva el nombre.

El nuevo modelo utiliza la plataforma eléctrica RG-EV Small de Renault Group, relacionada con la empleada por el nuevo Renault Twingo eléctrico, y su fabricación se traslada a la planta de Novo Mesto, en Eslovenia.
El cambio tiene una importante consecuencia económica. Al producirlo en Europa, Dacia evita los aranceles adicionales que afectan a los eléctricos importados desde China y el Spring puede cumplir además los requisitos de aquellos programas de incentivos europeos que tienen en cuenta el lugar de fabricación del automóvil.

Dacia ha hecho el Spring mucho más grande, pero le ha quitado 20 CV
Lo curioso es que el nuevo Spring necesita mover bastante más coche. Mide 3,85 metros de largo y 1,74 metros de ancho, lo que supone ganar alrededor de 15 centímetros de longitud y, sobre todo, 18 centímetros de anchura.
El resultado debería solucionar una de las principales debilidades del antiguo Spring: sus proporciones extremadamente estrechas y su limitado espacio interior. Ahora también ofrece hasta 337 litros de maletero, que pueden convertirse en 1.283 litros abatiendo los asientos.
Sin embargo, bajo el capó no encontramos 100 CV, ni 120, ni 150. Dacia ha optado por simplificar radicalmente la gama y ofrecer un único motor eléctrico de 80 CV y 175 Nm.
Hace el 0 a 100 km/h en 12,1 segundos y alcanza 130 km/h. No son prestaciones impresionantes, pero ahí está precisamente la clave.

Los propietarios del Spring recorren solo 34 kilómetros al día
Dacia tiene cinco años de información sobre cómo utilizan sus clientes el Spring y hay un dato especialmente revelador: recorren una media de aproximadamente 34 kilómetros diarios.
Eso ayuda a entender prácticamente todas las decisiones tomadas con la nueva generación.
En lugar de entrar en la carrera de instalar baterías de 50, 60 o 70 kWh y motores cada vez más potentes, el nuevo Spring utiliza una batería LFP de apenas 27,5 kWh útiles. Con ella homologa hasta 250 kilómetros WLTP.

Sobre el papel puede parecer poco en 2027. Para viajar habitualmente, desde luego, hay alternativas mucho más apropiadas. Pero para un conductor que recorra unos 34 kilómetros al día supone disponer teóricamente de varios días de uso entre cargas.
Y una batería pequeña significa también menos peso, menos materias primas y, sobre todo, menos coste. El Spring pesa desde 1.212 kilos, una cifra contenida para un eléctrico actual.
La misma filosofía explica sus 80 CV. Dacia no pretende convertir al Spring en un eléctrico capaz de hacerlo todo, sino en un coche suficientemente capaz para aquello que realmente hacen sus compradores.

La verdadera evolución del Spring no está en sus caballos
De hecho, quedarse únicamente con la pérdida de 20 CV sería perder de vista el cambio importante.
Dacia ha sustituido un eléctrico barato fabricado en China por un coche concebido dentro del nuevo ecosistema eléctrico de Renault y producido en Europa. Es más ancho, más espacioso, tiene más maletero y mejora aspectos tan básicos como la posición de conducción, incorporando ahora regulación en altura para el asiento del conductor y ajuste vertical y longitudinal del volante.
Todo ello sin abandonar precisamente aquello que convirtió al Spring en un éxito. Desde 2021 se han vendido más de 210.000 unidades en más de 40 países, y Dacia pretende mantener toda la gama del nuevo modelo por debajo de los 20.000 euros antes de ayudas.

En algunos mercados europeos el precio anunciado parte incluso de 17.900 euros, aunque habrá que esperar a conocer definitivamente cómo queda configurada la gama española.
Quizá por eso los 80 CV del nuevo Spring tengan más sentido de lo que inicialmente parece. Dacia podría haber aprovechado la nueva plataforma para ofrecer mucha más potencia y una batería considerablemente mayor. También habría terminado fabricando un coche más pesado y, casi con toda seguridad, más caro.
El nuevo Spring no intenta ofrecer más de todo. Intenta ofrecer más de aquello que sus compradores realmente utilizan. Y, en un mercado eléctrico en el que aumentar batería, potencia, peso y precio se ha convertido durante años en la norma, esa puede ser precisamente su mejor baza.
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