El aceite del árbol del té australiano se obtiene de la Melaleuca alternifolia. Se trata de un arbusto originario de Australia, de la familia Myrtaceae, que crece en terrenos pantanosos en la costa norte de Nueva Gales del Sur.

Puede llegar a tener hasta 5 metros de altura. Sus hojas son muy aromáticas, estrechas y lineares, de 10 a 35 mm de largo y 1 mm de ancho. Las flores blancas crecen en espigas de 3 a 5 cm de largo y su fruto es pequeño y leñoso en forma de copa y mide entre 2 y 3 mm de diámetro.

De las hojas del árbol del té se obtiene por destilación un aceite esencial que tiene diversos usos terapéuticos. Al poder proceder de diversas especies vegetales, existía una cierta ambigüedad sobre qué es exactamente el producto denominado aceite esencial de árbol del te (AEAT). Por dicha razón, la Australian Therapeutic Goods Administration ha reconocido el nombre oficial de aceite esencial de árbol del té, al obtenido exclusivamente de Melaleuca alternifolia, como aclara María Emilia Carretero, Profesora Titular del Departamento de Farmacología de la Facultad de Farmacia de la Universidad. Complutense de Madrid.

Hasta la década de los años 70 del siglo pasado, la obtención del aceite se realizaba a partir de la flora espontánea, pero desde ese momento el incremento de la demanda originado por el renovado interés hacia los remedios naturales provocó el desarrollo de cultivos que garantizasen la producción de un aceite esencial de composición química estable y en cantidad suficiente para abastecer el mercado mundial. Estos cultivos se encuentran localizados en el oeste australiano, Queensland y sobre todo en Nueva Gales del Sur, alrededor de la región de Lismore.

Qué tiene el árbol de té para ser tan beneficioso

El principio activo del árbol de té es su aceite esencial: Melaleuca alternifoliae aetheroleum, un líquido que puede ser incoloro o bien de un color ámbar pálido y que tiene un olor fuerte característico. Sus principales componentes químicos, aunque tiene más de un centenar, son alcoholes mono y sesquiterpénicos, siendo estos los que destacan:

  • Terpineno-4-ol (29–45%)
  • γ -terpina (10–28%)
  • α -terpina (2,7–13%)
  • 1,8-cineol (4,5–16,5%)

Las hojas y el aceite esencial del árbol de té se han usado desde la antigüedad por los aborígenes australianos, especialmente por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Los nativos inhalaban las hojas frescas para tratar resfriados o las aplicaban en forma de cataplasmas en la piel para curar heridas.

El árbol de té y su actividad antimicrobiana de amplio espectro: bacterias, virus y hongos

Las primeras referencias científicas que describen las propiedades antimicrobianas del aceite esencial del árbol de té se publican en la década de los 20 del siglo XX. En ellas se compara la eficacia del aceite esencial de Melaleuca y algunos de sus componentes aislados, con desinfectantes como el fenol, evidenciando para el aceite completo una actividad hasta 11 veces superior.

De hecho, los soldados australianos incorporaron en su equipo sanitario militar el árbol de té para el tratamiento tópico de infecciones durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en día diversos estudios acreditan dichas propiedades, además de haberse demostrado actividad antifúngica, antiprotozoaria y antiviral, por lo que se emplea, principalmente por vía tópica, en diversas afecciones cutáneas.

La acción del árbol de té como agente antimicrobiano de amplio espectro ha sido sobre todo demostrada in vitro. Se han descrito buenos resultados con su uso en pacientes con acné, dermatitis seborreica o gingivitis crónica, así como en la cicatrización de las heridas. En este último caso, el aceite de árbol del té en concentraciones entre el 1% y 10% puede promover la cicatrización debido a su actividad antimicrobiana, antiinflamatoria y desbridante.

Por su parte, la profesora Carretero añade que se ha comprobado que el árbol de té tiene una amplia actividad antibacteriana a dosis bajas (1% o menos), además de una prácticamente nula posibilidad de generar resistencias.

Es eficaz sobre bacterias involucradas en afecciones dérmicas y especialmente sobre bacterias resistentes a antibióticos (Staphylococcus aureus resistente a meticilina). A dosis muy bajas se comporta como bacteriostático. También se ha comprobado que en forma de aerosol puede inhibir bacterias como Mycobacterium avium, Escherichia coli, Haemophilus influenzae, Streptococcus pyogenes y S. pneumoniae.

Su mecanismo de acción antibacteriano no está perfectamente elucidado si bien parece relacionado con su carácter lipófilo.

En diversas afecciones dérmicas con un componente bacteriano como son el acné, la tiña, forunculosis, candidiasis vaginal y caspa puede ser muy eficaz. También para combatir los callos, verrugas, picaduras de insectos, piojos, hongos como el pie de atleta y en casos de psoriasis.

También ha sido probada su eficacia contra la caspa leve a moderada incorporando la esencia al 5% en un champú.

Actividad antiséptica y antifúngica

Estudios in vitro también se ha confirmado su actividad frente a la molesta candidiasis. En el caso de Candida albicans los estudios han demostrado que presenta una actividad similar tanto para cepas sensibles al fluconazol -si has tenido este tipo de hongos seguro que te suena- como para aquellas cepas resistentes a este antifúngico.

Un gel conteniendo 1% de aceite esencial de árbol del té (con pH ligeramente alcalino), ha demostrado tener efectos preventivos en intertrigos y vulvovaginitis candidiásicas y candidiasis del pañal, al eliminar hongos. levaduras de la zona genital externa y los pliegues cutáneos, según señala Cosmetics Herbera.

También es un estimulante del sistema inmunológico, descongestionante venoso y linfático. Esto lo indica para tratar problemas e infecciones de las vías respiratorias (gripe,sinusitis, otitis, bronquitis, faringitis y rinofaringitis, laringitis), herpes, varicela, acné, rosácea, infecciones bucales (aftas, gingivitis).

Ejemplos de uso del aceite esencial de árbol de té

Os dejamos algunas ideas concretas de cómo sacarle partido a este versátil aceite esencial de la mano de los especialistas de El Granero Integral.

Picaduras de mosquitos y otros insectos: usa directemente el aceite esencia sobre la zona afectada.

Repelente de insectos: como es mejor prevenir, mezcla unas siete gotas del aceite de árbol de té en medio litro de agua y pulveriza la casa. Todo es probar.

Piojos: Comienza añadiendo 30 gotas en 100 ml en el champú habitual. Si la infestación ya se ha producido, aplica por todo el cuero cabelludo y tapa la cabeza durante 30 minutos. Luego usa una lendrera o peine especial empapado en el aceite para eliminar todas las liendres. ¡Suerte!

Infecciones ginecológicas: hacer baños de asiento con 10 gotas diluidas en agua tibia.

Verrugas: aplica el aceite por la noche sin diluir y cubre la zona con un apósito. Al día siguiente destápalo y repite la operación hasta que la verruga desaparezca.

Herpes labial: aplica regularmente con un bastoncillo hasta que se seque.

Cortes pequeños y heridas: pon directamente el aceiet sobre la lesión varias veces al día. Cuando se haya formado la costra aplica el aceite esta vez ya diluido en un aceite base.

Cómo usar el aceite esencial de árbol de té para limpiar la casa

Hemos visto las múltiples propiedades de este aceite esencial (que, por cierto, nunca hay que ingerir) gracias a sus propiedades antisépticas, antibacterianas y antifungicidas. No podemos dejar de hablarte de su aplicación en la limpieza y desinfección del hogar, para lavar la ropa, eliminar malos olores y el moho, entre otras cosas.

1. Limpiador multiusos caseros: está de moda hacer limpiadores caseros, además de que suele ser barato y ecológico. Esta fórmula ganadora te dará bastantes alegrías, según quienes ya la usan. Se trata de mezclar en y espray difusor 250 ml de agua, 250 ml de vinagre blanco y añadir 10 gotas de aceite esencial de árbol de té.

2. Desinfectante casero: pon aceite de árbol del té diluido en alcohol en proporciones 3% aceite por 65% alcohol para la desinfección de objetos y superficies. Para el lavado de manos recomienda añadir un 5% de aceite de árbol del té al jabón de manos.

3. Desodorante para el cubo de basura: antes de colocar la bolsa de basura, vierte tres o cuatro gotas del aceite.

4. Desinfectante para la ropa: añade entre 6 y 8 gotas de aceite esencial de árbol de té a la colada para desinfectarla y dejar bien oliente.

5. Eliminar el moho y los hongos: basta con mezclar en un spray una cucharada de aceite esencial de árbol de té, con un vaso de agua caliente. Deberás rociar las superficies afectadas, dejar actuar y limpiar.