Aunque nunca hayas tocado una aguja, ni siquiera para coser un botón, hacer ganchillo -o crochet- puede ser fácil y beneficioso. Todo es cuestión de práctica. Si hacer ganchillo es tu nuevo propósito solo tienes que tomártelo con determinación y paciencia. Y seguir leyendo para saber cómo aprender las técnicas para aprender.

El origen del ganchillo remonta a los árabes antes del siglo XVI y su práctica va más allá de un tejer ropa o tener un pasatiempo. Hacer ganchillo es una forma estupenda de darle a la mente el descanso que necesita, una pequeña desconexión en medio del caos rutinario. Mientras estás tejiendo y prestando atención al punto, la aguja y el hilo, tu concentración está ahí y se aleja de las tareas y preocupaciones del día a día. Es, por lo tanto, una forma de relajación para disfrutar de un momento tranquilo y con una recompensa material al terminar tu creación de crochet.

Qué necesito para hacer ganchillo

No importa qué quieras hacer, para cualquier creación de ganchillo necesitarás:

Aguja de ganchillo de 4 a 5 mm. Hay agujas de plástico, de madera, las tradicionales de metal y algunas ergonómicas que son suaves y fáciles para iniciarse en este oficio de tejer.

Hilo para trabajar con este tipo de aguja. Tampoco sirven todas. Puedes comenzar con un hilo de tamaño 3 o 5, pues son de los más gruesos. Según aumenta el número, la lana es más fina y puede resultar más complicado trabajar con ella. Encontrarás diferentes materiales: el hilo acrílico de fibras sintéticas es el más económico, además de elástico y con brillo; el hilo de algodón es ideal para hacer ropa primaveral de ganchillo; y el hilo de lana, un clásico para confeccionar ropa de invierno. En cuanto al color, ten en cuenta que j

Marcador. Esto puede ser una hebra de diferente color al que estés utilizando para tejer y servirá para anudarlo en el momento de parar o cambiar.

Tijeras. Antes o después, tendrás que cortar el hilo.

Cinta métrica. Otro de los imprescindibles para casi todos los proyectos.

Buena iluminación. Esto no es un material, pero sí un imprescindible para reducir la fatiga visual. Mucho mejor si es luz natural.

Primer punto de ganchillo: un nudo

Lo primero, antes de empezar a tejer, debes hacer un nudo, el básico del crochet también conocido como nudo corredizo, slip knot en inglés. Toma nota de los pasos para hacerlo:

1. Debes enrollar el hilo en el dedo índice de la mano que te queda libre, con la que no coges la aguja.

2. Con el hilo en forma de círculo sobre el dedo índice, pasa el extremo por dentro con la ayuda del pulgar.

3. Ahora empieza con una cadeneta, el punto principal.

Punto de cadeneta: paso a paso

Una vez que tengas el nudo, engancha el hilo por encima de la aguja (que debe estar mirando hacia tu rostro, nunca con el gancho hacia abajo). Pasa la cabeza del ganchillo por el nudo corredizo y empieza la cadeneta repitiendo este proceso:

- Ayúdate del dedo meñique y el anular (siempre de la mano con la que no cojas la aguja). Pasa el hilo de fuera hacia dentro entre estos dedos para tensar antes de que la lana llegue al dedo índice.

- Sujeta el nudo corredizo que has hecho al principio, da dos vueltas al dedo índice y recoge con la aguja la hebra tensada, pasándola por el orificio.

Punto medio o bajo

Este te servirá para cambiar de hilera, el paso de una altura a otra. Para ello debes hacer un punto de cadeneta extra y, después:

- Atraviesa el penúltimo punto de la cadeneta.

- Engancha la hebra por debajo y pásala por el mismo punto donde está la aguja.

- En esos dos bucles que aparecen, introduce la aguja por ambos a la vez.

Repite este paso tantas veces como necesites según el tamaño de tu tejido. Al final de la hilera, haz un punto de cadeneta para cambiar de fila.

Punto alto o vareta

Este punto forma un tejido más suelto porque tiene el doble de altura que un punto bajo. Para ello, debes hacer tres puntos de cadeneta extras que te permitan cambiar de hilera dejando más espacio.

- Introduce el gancho en cuarto punto, empezando a contar desde el final.

- Engancha el hilo por encima de la aguja, sujetando el hilo por detrás y asegurándote de que en la aguja haya dos hebras.

- Pasa el gancho por el cuarto punto de la cadena.

- Vuelve a enganchar el hilo por delante de la aguja y pasa la cabeza por el punto, comprobando que tenga, esta vez, tres hebras.

-Engancha de nuevo el hilo por encima de la aguja y pásala por las dos primeras hebras, siendo dos en esta ocasión.

- Repite el mismo movimiento.

El puzle final

Si has hecho varias piezas, una vez que las tengas terminadas solo te falta unirlas. Para ello necesitarás una aguja de lana o para bordar, que tiene el ojo más grande y largo.

Como ves, hacer ganchillo no tiene demasiada complicación. Más bien, lo único que requiere es atención y dedicación. En cuanto des tu primer punto, podrás repetirlo hasta terminar lo que te propongas. ¿Te animas a probarlo?