¿Por qué siempre espaguetis, nuggets de pollo o croquetas? ¿Por qué no traer también los alimentos sanos a las fiestas de cumpleaños o a la comida de Reyes Magos? ¿Por qué no pedir cosas diferentes y atractivas para los pequeños y pequeñas de la casa cuando vamos a un restaurante?

Lo cierto es que aunque pueda parecer, a priori complicado, se puede conseguir que los niños coman más variado, también cuando toca fiesta. Ya sea en nuestras casas o cuando vamos de restaurante

"Está bien que en la restauración haya menús específicos para niños porque ellos toman menos cantidad, pero sería importante abrir el abanico de platos, que haya más variedad y que no sea siempre lo mismo", afirma a laSexta Ivan Carabaño, pediatra y profesor asociado de Pediatría de la Universidad Complutense de Madrid.

"Gracias a ciertos programas de televisión, los niños y niñas han abierto el abanico gustativo y se atreven a probar más cosas, incluso también disfrutan de un plato bien elaborado y de un emplatado original y divertido", añade este pediatra, experto en alimentación infantil y autor de varios libros sobre ello.

Por ello, ahora que todavía queda casi una semana de vacaciones navideñas (aún queda la mágica noche de Reyes) y que podemos pasar más tiempo con ellos, podemos aprovechar para preparar con ellos la comida o para que prueben nuevos platos o alimentos. "Está bien que metamos a los niños en la cocina y que dentro de su edad y con todas las medidas de seguridad necesarias, nos ayuden a hacer la comida y que ellos también participen de ese momento", sostiene el experto.

Además, también conviene que les expliquemos la importancia de cada alimento, sus propiedades y beneficios, el porqué es importante que coman esto o lo otro. No sólo aprenden sino que mostrarán más interés en esa comida.

Tal es así que un estudio publicado en 2019 y realizado por investigadores de la Universidad de Washington y de la Universidad de Florida, ambas en EEUU, demostró que si les explicabas a los niños lo que estaban comiendo era más eficaz que si sólo les ponías la comida en el plato, sin darle ninguna explicación. Por ejemplo, come verduras porque tienen muchas vitaminas y eso te ayudará a ser más fuerte o a tener mejor salud. O como ejemplificaba este estudio: las lentejas te ayudarán a crecer, a correr más rápido. Tienen proteínas, hidratos de carbono, etc.

También es clave que, para conseguir que los niños abran más el abanico gustativo y que vayan adaptando el paladar a nuevos sabores, los adultos demos ejemplo. Por ello y como sostiene Carabaño, sería importante que los alimentos saludables también estuvieran presentes en las fiestas y en los momentos más especiales de los niños como en los cumpleaños o en las diversas celebraciones familiares. Que vean que la comida saludable también está en los momentos divertidos.

"Es muy positivo traer alimentos saludables a un ambiente festivo. Esencialmente, porque podemos establecer una asociación positiva entre fiesta y salud. Y lo podemos hacer de una forma más dirigida". Así los niños verán que esos alimentos no son aburridos. Lo importante es prepararlos bien y de una forma atractiva para los niños, que les llame la atención, que despierte su curiosidad.

Es importante que desde que los niños son pequeños sentemos, como adultos, las bases de una alimentación sana, variedad y equilibrada. Además, de la importancia de combatir los problemas de sobrepeso y obesidad infantil.

Un menú saludable y festivo

¿Qué podemos hacer por ejemplo, para la comida de Reyes, si comemos o cenamos en casa? O para cualquier celebración. El doctor Carabaño nos ofrece algunas ideas.

1. Canapés

Podemos empezar por unos buenos canapés: "A los niños les encanta hacer canapés, les parece muy divertido". Para ello, tres opciones. Una primera, puede ser algo tan simple como una mezcla de tomate con una buena conserva de sardinas, que además de ser muy sabrosas, tienen un gran contenido en omega-3 y calcio.

Una segunda opción puede ser una tosta con queso de untar y encima ponerle por ejemplo, unas nueces. "Hay que tener cuidado porque las nueces están restringidas para los niños menores de 5 años". Y por último, una tosta de guacamole (con cebolla morada para los más atrevidos).

2. Entrante

Para continuar, un entrante. ¿Por qué no una buena ensalada de temporada con alimentos que a los niños les parezcan atractivos? El truco estaría en prepararla de forma original y con mucho, mucho colorido: a los niños les encantan los colores.

Por ejemplo, "elaborar una ensalada con escarola que es un vegetal que a los niños les llama mucho la atención por su apariencia, combinada con granada que son especialmente dulces y darle por último, un tono cítrico con naranja. Tendríamos una ensalada con muchos colores y con gran variedad de sabores", afirma.

También y como segunda opción -añade- podemos preparar una lombarda, "vegetal que también gusta mucho a los niños, les llama la atención sobre todo por su color morado. Y se puede preparar con ella una elaboración sencilla: salteada para que así cruja un poquito en la boca, combinada con manzanas (que están ahora de temporada) para que haya dulzor".

3. Principal

Para continuar, el plato principal. Como indica el experto, podemos en este caso, preparar un pescado blanco al horno (bien desespinado para que no haya problemas con las espinas), bien un pescado azul de tamaño pequeño que tiene mucho sabor o bien una carne magra -que son carnes saludables-, como por ejemplo un pollo, alimento que a los niños les encanta. Todo ello aderezado por ejemplo, con patatas al horno y con vegetales que den color al plato como unos pimientos.

4. Postre

Y por último el postre. Una vez más, es importante reivindicar la fruta como postre, pero preparadas de forma atractiva, incluso pueden ellos mismos prepararla. Por ejemplo, en forma de brocheta. Una brocheta de frutas con piezas de temporada: uvas, manzana... "Lo importante de nuevo es que esté presentada de forma atractiva, que tenga color, y si son ellos quienes lo preparan -quienes ayudan a prepararlo- muchísimo mejor", finaliza el experto.