Imagínate poder viajar por algunas de las ciudades más sugerentes y apetecibles de todo el mundo. Con una misma maleta y sin ni siquiera preocuparte de coger vuelos, esperar horas en los aeropuertos, sufrir algo de jet lag ni tampoco perder tiempo en desplazamientos. Sería perfecto, ¿verdad? Hasta ahora, y mientras el tele transporte no se invente –nunca se sabe-, resulta un poco complicado imaginarse que este deseo pueda hacerse realidad. Pero lo cierto es que no hay que irse tan lejos ni tampoco dar muchas vueltas a la imaginación porque la respuesta se encuentra en Santander. Sí, esta ciudad cántabra, de innegable encanto y con unas vistas que enamoran a cualquiera, cuentan con un alojamiento en el que es posible viajar a varias ciudades tan solo abriendo una puerta. Su nombre es el Petit Hotel Santander y se trata de un hotel boutique muy bien situado en la capital del mar Cantábrico. A 200 metros de la playa del Sardinero y su correspondiente paseo marítimo, en concreto en la Avenida de los Castos número 10. Este pequeño hotel tan solo está formado por siete habitaciones y cada una de ellas corresponde a una ciudad. ¿Te animas a viajar sin salir de las cuatro paredes que limitan el Petit Hotel Santander? Prepara la maleta y embárcate en este viaje con parada en Estocolmo, Tokio, Nueva York, Siena, Bali, París y Nairobi. Siete ciudades para todos los gustos, todas ellas especiales y únicas, ¿con cuál te quedas? Porque si te alojas en este pequeño hotel podrás elegir en cuál de estos destinos quieres dormir. La decoración está inspirada en los detalles más característicos de cada una de las distintas ciudades, y todas tienen conexión wifi gratuita, aire acondicionado, televisión Led y una caja fuerte para guardar tus pertenencias más valiosas. A tan solo dos kilómetros se llega al puerto de ferris, desde donde salen varias embarcaciones para hacer actividades de todo tipo y excursiones de lo más apetecibles. Y también a esa distancia se encuentra la Catedral de Santander, una parada obligatoria para todo aquel que visite la ciudad por primera vez. Los huéspedes tienen muy cerca la zona de tapas y restaurantes, por lo que los planes que se pueden hacer teniendo el Petit Hotel como punto base son innumerables. En París la decoración es tremendamente romántica y nos traslada hasta los años 20 con sus muebles de líneas curvas y tonos empolvados. En Tokio un cerezo en flor en forma de vinilo decora el cabecero de la cama, mientras que en Bali la ligereza en la decoración llama la atención. Nairobi es natural, repleta de madera; Siena clásica y Estocolmo moderna. Nueva York cosmopolita y versátil, una habitación joven. ¿Cuál se adapta más a tus gustos?