Una vez al año las calles y gentes de la India se visten de diferentes colores para dar comienzo a la primavera. Si este país ya impresiona a los viajeros de por sí, durante la celebración del Festival Holi, su encanto es aún mayor y todo se ve de otra manera ya que incluso las diferencias entre clases sociales parecen no importar entre tanta alegría.

Holi | Pixabay

Dependiendo del lugar, las fechas van variando en general durante el mes de marzo, siendo las oficiales a día de hoy entre el 9 y el 10 de ese mes. Para quien no haya oído hablar de él nunca, este festejo consiste en el lanzamiento de polvos de colores alegres (amarillo, rojo, azul…) a las personas que están a tu alrededor y así celebrar la llegada de la primavera haciendo homenaje al florecimiento que se lleva a cabo en esta estación del año.

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Todo esto viene acompañado de música, bailes y connotaciones religiosas que son diferentes alrededor del país. Lo que nunca falta son los polvos Gulal o de origen natural que además tienen un significado más allá, puesto que tradicionalmente al celebrarse en una época en la cual coger resfriados es más fácil, los polvos te sanarían como dice la medicina tradicional del país.

Uno de los lugares del país donde esta celebración es más famosa a nivel mundial es en Mathura, ya que se considera el lugar de nacimiento de este juego con polvos de colores. Aquí tiene lugar un gran espectáculo con una procesión anterior a las fechas del Holi y la visita de los templos más importantes como Dwarkadheesh o Banke Bihari, este último en Vrindavan.

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Otro lugar con tradiciones bastantes arcaicas es Barsana, donde una semana antes de la celebración oficial las mujeres salen a la calle con grandes bastones y golpean a los hombres mientras el resto de gente canta canciones típicas del momento. Esto es así debido a una leyenda entre el Señor Krishna y Radha, una joven que fue cortejada por él, quien ofendió a los amigos de esta y las mujeres lo ahuyentaron con esos palos para que no volviera.