CURIOSIDADES

Hábitos comunes en España que pueden resultar ofensivos en otros países

De los dos besos a los horarios para comer: pequeños gestos cotidianos de los españoles que, fuera de nuestras fronteras, pueden interpretarse de forma muy distinta.

Viajero

Viajero Pixabay

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Viajar nos permite conocer nuevos lugares y rincones que dan forma al mundo que nos rodea, eso no es ningún secreto. Pero, descubrir nuevas ciudades también nos lleva a hacer lo propio con la gastronomía y cultura del lugar. Un país difiere en muchos aspectos de otro, algo que también cambia en las costumbres de su población. Y es que, de hecho, podríamos decir que esto forma parte de la esencia propia del lugar. Eso sí, como turista o viajero temporal no viene mal tener en cuenta los hábitos que diferencian a España del país que se visita.

A veces, lo que puede parecer normal y común para nosotros, supone una tremenda falta de respeto para otras culturas. Situaciones que no son vistas con buenos ojos y que reflejan las diferencias culturales entre el visitante y el local. Por ello, teniendo esto como base, en Viajestic nos hemos puesto manos a la obra para que puedas tener en cuenta qué hábitos cotidianos de nuestro país pueden resultar ofensivos en el extranjero. ¡Toma nota!

Saludo
Saludo | PIxabay

Dos besos en la mejilla para saludar

En España, para saludar a alguien es común hacerlo con dos besos en la mejilla. Un gesto que se aplica, incluso, para esas personas a las que acabamos de conocer y nos están presentando. Para nosotros, esto puede ser algo propio de la educación y los modales de la persona. Pero, en países de Asia, el contacto físico con una persona que no conocemos puede ser percibido como un gesto invasivo. En Japón, Corea del Sur o China, una simple inclinación de cabeza es el gesto adecuado.

Pero, si en el saludo hay contacto físico como, por ejemplo, un beso en la mejilla, puede resultar incómodo. Una reacción similar la podríamos encontrar en países musulmanes. Pues, el contacto físico entre hombres y mujeres, que no son familiares o cónyuges, no está permitido según la ley religiosa islámica. Además, tampoco está permitido en las normas culturales de la mayoría de los países donde impera esta religión.

Ser impuntual

Llegar tarde a una cita, quince o veinte minutos, no suele ser algo que cause mucha molestia en España. Cualquier inconveniente puede suceder por el camino. Pero, en Inglaterra, Alemania, Suiza o algunos países nórdicos, llegar puntual es sinónimo de respeto. Por lo tanto, en el caso de estar en uno de estos territorios y llegar tarde, viene bien tener en cuenta que puede ser interpretado por la otra parte como una falta de consideración.

Mirar la hora en el reloj
Mirar la hora en el reloj | Pixabay

Hablar alto y gesticular mucho

Las sobremesas españolas son ruidosas, casi por definición. Por normal general, es habitual que haya personas que hablen más alto que otras, que gesticulen más o intercedan en temas ajenos con naturalidad. Eso sí, siempre con respeto. Pero, ser tan expresivos no es bien visto en países como Japón o Finlandia. Pues, en este tipo de lugares se valora más el silencio y las conversaciones pausadas. De hecho, hablar alto puede ser considerado como una falta de respecto y propio de alguien agresivo. Por lo tanto, mejor ir con pies de plomo.

Preguntar por el sueldo o la edad

En pleno 2026, en España preguntarle a alguien por su sueldo o su edad no es sinónimo de falta de respeto. Si se hace con naturalidad y sin objetivos mal intencionados, no pasa nada por dar este dato tan personal. Pero, este pensamiento no es compartido por muchos países anglosajones y asiáticos. Pues, preguntar directamente cuánto gana alguien o qué edad tiene se considera una intromisión excesiva, incluso, entre conocidos. Por lo tanto, es más conveniente que sea la otra persona la que opte por dar ese dato.

Mesa y copas. Con amigos
Mesa y copas. Con amigos | Pixabay

Horarios de comida

Si hay algo que nos gusta a los españoles es quedar para cenar o comer fuera. Entre plato y plato, las conversaciones se alargan y, con ello, transcurre el tiempo. En nuestro país no tenemos un horario general para desayunar, almorzar o cenar. Pero, hay que tener cuidado en países como Estados Unidos o Reino Unido. Pues, alargar el tiempo de las comidas puede ser considerado una falta de respeto y consideración hacia el resto de comensales que esperan su turno. Además, comer a las 14:00 horas o cenar a las 22:00 horas, horarios normales en España, puede desconcertar en otros destinos. Pues, en Inglaterra, por ejemplo, el almuerzo es a mediodía y la cena antes de las 19:00 horas.

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