¿QUÉ HAY DE NUEVO EN EL MÓVIL DE GOOGLE?
Nuevo Google Pixel 11 frente al Google Pixel 10, ¿qué ha cambiado?
Estos son los cambios que ha sufrido el nuevo Pixel 11.
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Los saltos generacionales en los dispositivos más veteranos dejan de ser una revolución en lo que diseño se refiere, para centrarse en el refinamiento estratégico. Es lo que nos encontramos con el reciente lanzamiento del nuevo Pixel 11 de Google. A continuación, te contamos cómo ha cambiado.
La evolución de la gama alta está en los detalles
Es lo que claramente ha sucedido en el caso del Google Pixel 11 Pro con respecto a su antecesor, el Pixel 10 Pro. Para los que no son expertos en el tema, a simple vista puede parecerles que están frente al mismo móvil, pero lo cierto es que las diferencias no las encontramos a simple vista.

Los de Mountain View han optado por dejar a un lado el aspecto visual para centrarse en otros aspectos dirigidos a cambiar la experiencia de usuario, una apuesta por la eficiencia, capacidades de fotografía optimizadas y un diseño más estilizado sin perder su esencia.
Aunque los cambios en su estética son sutiles, lo que sí cambia es su ergonomía con un dispositivo notablemente más delgado, pasando de los 8,5 milímetros de su predecesor a los 7,6 del nuevo modelo. Algo que también influye en lo que respecta al peso, el cual se ha reducido en tres gramos, pasando a pesar 204 gramos. Lo que nos ofrece una sensación de comodidad y manejabilidad, así como un aire más moderno.
En lo que respecta a la pantalla, mantiene un panel LTPO OLED de 6.3 pulgadas con resolución de 1280x2856 y una tasa de refresco adaptativo de 120 Hz, la cual le otorga una buena fluidez. La actualización más crucial que ha sufrido este modelo la encontramos en su poder de procesamiento con la incorporación de un chip Google Tensor G6, fabricado en un proceso de 2 nanómetros, dejando atrás al Tensor G5.

Lo que supone un auténtico avance en dos campos cruciales como son la eficiencia energética y el control térmico. Con una mejor gestión de la batería al mismo tiempo que la temperatura se mantiene bajo control, reduciendo incluso esta, durante las tareas más exigentes. En lo que respecta a la memoria RAM, podemos elegir entre 12 y 16 GB, mejorando el rendimiento de la multitarea y la inteligencia artificial.
La fotografía siempre ha sido uno de los aspectos en los que Google ha destacado. Aunque ambos terminales comparten un sensor principal de 50 megapíxeles y un teleobjetivo de 48 megapíxeles con zoom óptico de 5x, lo que ha cambiado es el hardware, con la incorporación de un sensor de telefoto de 1/1.95 pulgadas, lo que le otorga un tamaño mayor. Mejorando la capacidad de captar más luz, lo que supone una mayor calidad en retratos con zoom y fotografías a larga distancia, o en plena noche, cuando la luz es escasa.
Otra interesante mejora, no tanto como en el modelo Pro XL, la encontramos en términos de carga y autonomía. Dejando atrás los 15 W de carga para contar ahora con 25 W, mejorando la velocidad moderadamente. De la misma forma que la autonomía con una batería de 4.850 mAh, además, no debemos olvidarnos del estándar Qi2 y la introducción de la fijación magnética para accesorios.
En definitiva, como sucede en tantos aspectos de nuestra vida, la nueva versión del teléfono de Google viene para confirmar que, si algo funciona, no hay por qué cambiarlo. Tan solo es necesaria la actualización de los elementos más importantes, como son el chip o la cámara, adaptando las nuevas tecnologías en un diseño más pulido que nunca, con un aspecto muy premium.
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