UNA DIVERTIDA CÁMARA DIGITAL
Parece un clásico carrete, pero esconde una auténtica cámara de fotos digital
Esta cámara digital se esconde dentro de un clásico carrete de 35mm, integrando una pantalla y lentes de tamaño imposible.

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Lo retro está muy de moda, y desde luego la cámara en la que nos fijamos ahora es una de las máximas expresiones de esta corriente tecnológica que no para de crecer en todos los segmentos. En este caso se trata de una cámara de fotos digital, que recupera el diseño de un elemento icónico de toda cámara analógica, como es el carrete. En este caso la nueva NeoFilm 100 simula el diseño de un carrete de 35 mm, y desde luego consigue su objetivo, que no es otra cosa que fusionar el diseño retro con funciones más modernas.
Ficha técnica de NeoFilm 100
Esta cámara tiene un peso de apenas 25 gramos y unas dimensiones de 4,7 cm. La cámara monta un sensor CMOS con una resolución efectiva de 1 millón de píxeles, optimizado para generar archivos con una relación de aspecto 1:2. A la hora de hacer fotos, puede generar archivos JPEG con una resolución máxima de 3760 x 2128 píxeles. Mientras que a la hora de grabar vídeo puede hacerlo en formato MJPEG AVI a 1080p, Full HD y 30 fotogramas por segundo. Su óptica es bastante sencilla, y cuenta con una lente estándar de 3.2 mm con una distancia focal de 70 cm y capacidad de enfoque macro desde los 20 cm.

Lo más sorprendente es su pantalla, donde podemos visualizar lo que ve su objetivo para componer una nueva escena, y lo hace totalmente integrada en el propio carrete, por lo que os podéis imaginar que es especialmente pequeña. De hecho su diagonal es de tan solo 0,96 pulgadas, y tiene una resolución de 80 x 160 píxeles. El almacenamiento cuenta con una ranura para tarjetas microSD de hasta 32 GB, lo que garantiza espacio suficiente para miles de instantáneas.
La autonomía depende de una batería interna de 230 mAh. Según los datos técnicos, requiere un ciclo de carga de 120 minutos mediante su puerto USB para ofrecer una autonomía de 60 minutos de uso continuo, más que suficiente para hacer fotos o vídeos durante la jornada, teniendo en cuenta su minúsculo tamaño. Esta cámara nos ofrece algunas funciones adicionales, y propias de un dispositivo de comienzos de este siglo, como es el reproductor de música y audio en formato Mp3. De momento se ha lanzado solo en Japón, donde son muy aficionados a este tipo de maravillas retro. Y su precio se mueve entre los 35 y 45 euros.
Eso sí, si eres de los que tiene ciertas dificultades para leer de cerca o padeces presbicia, deberías pensarte dos veces hacerte con ella, porque con una pantalla de menos de una pulgada debe ser especialmente difícil apreciar qué es lo que aparece en ella y no digamos ya moverse por sus ajustes de configuración. No creemos que termine llegando a España, pero si tenéis opción de importarla o visitar Japón, es una gran compra a este precio.
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