CÁMARA CON ASPECTO RETRO
Esta cámara digital retro presume de sensor Sony, estética vintage y numerosos botones
Una cámara que mezcla lo mejor de dos mundos, las cámaras digitales y las sensaciones tangibles de las cámaras clásicas.

Publicidad
Los amantes de la fotografía y lo retro están de enhorabuena, y es que no paran de llegar al mercado nuevas propuestas de cámaras que nos ofrecen lo mejor de dos mundos, las funciones de las cámaras digitales y analógicas. Muchos prefieren la foto analógica, así como los controles físicos, botones y diales, pero echan de menos también algo de interacción con sus smartphones, y funciones inalámbricas o de edición. Ahora hemos conocido un nuevo ejemplo de este tipo de cámaras, cada vez más populares en el mercado, como es la nueva RewindPix, que ya en su denominación deja claras sus intenciones.
Una cámara digital sin pantalla
Normalmente hemos asociado las cámaras digitales a una pantalla donde se puede ver en tiempo real el encuadre e incluso las fotos que hemos hecho. Esto a finales de los 90 era lo más Cool del momento, pero hoy en día no es imprescindible, sobre si todo las podemos ver en la pantalla de nuestro móvil. Esta cámara ha sido diseñada por el fotógrafo Xiao Liu, que buscaba una cámara de estética y sensaciones clásicas, físicas, pero unida a todo lo bueno que nos ofrece la digitalización de la fotografía.
La cámara cuenta con un gran visor óptico y brillante de 25 mm por 20 mm, el cual incluye líneas de encuadre precisas que coinciden exactamente con la distancia focal de 35 mm de su lente, asegurando que lo que el usuario ve es lo que captura. Incorpora también una bobinadora mecánica que emula el característico sonido de avance analógico y obliga al usuario a preparar físicamente el siguiente disparo, fomentando una fotografía mucho más consciente, y esos rituales tradicionalmente ligados a la foto analógica.
Cuenta con un botón dedicado para alternar entre el Modo Cámara, que funciona como un equipo digital de apuntar y disparar, y el Modo Película, que simula la experiencia de tener un rollo limitante de 36 fotos en el interior, como jugar a tener una cámara de carretes, a modo de terapia anti estrés. En términos de fotografía, incorpora buenos componentes para que las fotos obtenidas nos ofrezcan al menos los resultados de la fotografía analógica clásica más casual.
Porque integra un sensor Sony y una lente especializada 4g2p que proporciona imágenes en una resolución nativa de 13 megapíxeles, sin necesidad de interpolar digitalmente ni recurrir a enfoques artificiales. Su procesamiento de imagen garantiza un amplio rango dinámico y un excelente rendimiento fotográfico en condiciones de poca luz, que es donde las cámaras habitualmente fallan.
A la hora de evitar tomar imágenes borrosas, ofrece una velocidad de obturación mínima fijada en 1/60s, lo que nos permite tomar fotos nítidas incluso durante la noche o al capturar sujetos rápidos como aves en vuelo. El potente flash de xenón se puede activar o desactivar de manera sencilla mediante un botón deslizante, como veis, se trata de recurrir a botones físicos para todo, que es lo que buscan sus futuros usuarios.
Gracias a la conectividad podemos ver las fotos en nuestro smartphone, y aplicar ajustes preestablecidos avanzados que replican con precisión la exposición, el tono, las fugas de luz, el grano y la textura vintage de los carretes de película reales de décadas atrás. Incluso antes de hacer una foto, podemos cambiar rápidamente de modo y filtro, gracias a botones físicos.
Y no es demasiado cara, ya que se ha puesto a la venta en Kickstarter desde 102 euros más gastos de envío. Las primeras unidades llegarán a sus compradores el próximo mes de junio.
Publicidad





