SALUD
Signos poco conocidos de cáncer de mama mortal que no son un bulto
El cáncer de mama no siempre se manifiesta como un bulto palpable. Existen otros cambios en la piel, el pezón, la forma o el tamaño del pecho que también pueden ser señal de alerta.

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El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más frecuentes entre las mujeres a nivel mundial. Se produce cuando las células del tejido mamario comienzan a multiplicarse de forma anormal, y aunque afecta mayoritariamente a mujeres, también puede presentarse en hombres (en el Reino Unido, por ejemplo, se diagnostican cerca de 400 casos masculinos al año). La detección temprana sigue siendo el factor más determinante para un tratamiento exitoso.
Durante mucho tiempo, el bulto ha sido la señal más asociada a esta enfermedad. Sin embargo, organizaciones como Cancer Research UK y el NHS británico advierten que hay otros síntomas igual de importantes y muchas veces menos conocidos.

Cambios en la forma o el tamaño del pecho
El tamaño de los pechos puede variar naturalmente por el ciclo hormonal, por lo que este signo suele pasar desapercibido. Según Cancer Research UK, lo preocupante es cuando el cambio es repentino, aleatorio o se nota mucho más en un solo pecho. La organización aclara además que, aunque los cambios mamarios también son comunes durante el embarazo, las mujeres embarazadas igualmente deben consultar si notan algo distinto.
Hinchazón o bulto en la axila
Cuando el cáncer se propaga hacia los ganglios linfáticos, puede generar hinchazón o bultos en la axila, ya que esta suele ser una de las primeras zonas a las que se extiende la enfermedad. Los expertos recomiendan consultar si el bulto no desaparece en un par de semanas o si empeora.
Secreción o hundimiento del pezón
Una secreción transparente o con sangre en uno o ambos pezones puede ser motivo de consulta, especialmente si ocurre de forma espontánea, viene de un solo pecho, tiene mal olor o se presenta en mujeres mayores de 50 años. El NHS aclara que el color de la secreción no permite saber por sí solo si algo es grave. También advierte que un pezón que se hunde de golpe y no vuelve a su posición normal debe revisarse.
Enrojecimiento o cambios en la piel
Cuando aparecen enrojecimiento e hinchazón juntos, puede tratarse de un tipo poco común llamado cáncer de mama inflamatorio, que suele afectar más a mujeres jóvenes (20 y 30 años) y a veces se confunde con síntomas del embarazo. Breast Cancer Now señala que un cambio de color en la piel del pecho también amerita revisión, al igual que el llamado "hoyuelo" o arrugamiento de la piel, comparado muchas veces con la textura de una cáscara de naranja.
Los bultos no siempre son fáciles de detectar
El tejido mamario es naturalmente irregular al tacto, por lo que no todos los bultos son motivo de alarma: muchos son benignos, causados por quistes, golpes o infecciones. Según Cancer Research UK, lo que sí debe llamar la atención son los bultos duros, indoloros, de forma irregular y que se sienten en todo su contorno, incluso cuando no son visibles a simple vista.
Cómo y cuándo revisar tus pechos
La organización CoppaFeel recomienda hacer una autoexploración mensual, idealmente en la ducha, usando la yema de los tres dedos del medio con distintos niveles de presión para recorrer todo el pecho y la axila en busca de bultos o cambios. Luego, frente al espejo, se puede revisar visualmente la forma, la textura de la piel y el pezón. En Reino Unido, además, las mujeres entre 50 y 70 años deben asistir a controles de mamografía cada tres años dentro del sistema público de salud.
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