INVESTIGACIÓN
Qué es la dermatofilosis: la infección cutánea poco conocida que ha aparecido en España
Un estudio del Hospital Vall d'Hebron ha identificado nueve casos en Barcelona y apunta a una posible transmisión entre personas de esta infección hasta ahora asociada principalmente a animales.

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Un equipo del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha identificado nueve casos de dermatofilosis entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, una infección de la piel poco frecuente en humanos y que, hasta ahora, se asociaba sobre todo al contacto con animales. El hallazgo ha llamado la atención de los especialistas porque los datos apuntan a una posible transmisión entre personas en contextos de contacto íntimo o sexual.
Los pacientes detectados eran hombres con lesiones leves en la piel localizadas principalmente en la zona genital, ingles, muslos o barba. Todos evolucionaron favorablemente y respondieron bien al tratamiento con antibióticos.
¿Qué es exactamente la dermatofilosis?
La dermatofilosis es una infección cutánea causada por bacterias del género Dermatophilus congolensis. Aunque es frecuente en animales como ganado, caballos u otros mamíferos, en humanos se considera rara y los casos descritos hasta ahora se habían relacionado principalmente con exposición animal.
Lo que hace diferente este hallazgo es que los investigadores han encontrado bacterias muy similares entre sí en todos los pacientes, lo que sugiere un origen común reciente y abre la puerta a un posible cambio en el patrón de transmisión.
El perfil de los casos también ha despertado el interés de los especialistas. Los nueve pacientes eran hombres cisgénero que mantenían relaciones sexuales con otros hombres, con una mediana de edad de 47 años. Cuatro vivían con VIH, tres utilizaban profilaxis preexposición frente al VIH (PrEP) y varios presentaban otras infecciones de transmisión sexual de forma simultánea. Algunos también refirieron prácticas de chemsex, es decir, consumo de drogas en contexto sexual.
Además, todos habían acudido a espacios destinados a encuentros sexuales durante la semana previa al inicio de los síntomas y ocho habían visitado saunas sexuales. Dos de los pacientes eran parejas sexuales habituales y otros informaron de contactos con personas que presentaban lesiones similares. Aunque esto no demuestra de forma definitiva una transmisión sexual, sí refuerza la hipótesis de un posible contagio reciente entre personas.
Por ahora, todavía no puede afirmarse con certeza cómo se transmite en humanos, aunque el estudio apunta a un posible contagio asociado al contacto íntimo o sexual.
Los síntomas suelen ser leves y poco específicos, algo que además puede dificultar el diagnóstico. Entre ellos aparecen erupciones, pequeñas lesiones inflamadas, pápulas o nódulos en la piel, especialmente en zonas de fricción o contacto.
La buena noticia es que los casos observados en Barcelona respondieron bien al tratamiento antibiótico y no presentaron complicaciones.
Aun así, los especialistas creen que podría tratarse de una infección infradiagnosticada, ya que ya se han detectado casos compatibles en otras ciudades europeas.
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