Infancia
Valdano recuerda la muerte de su padre: "Necesité la voz de un adulto cuando tuve que tomar decisiones importantes y no la tuve"
El exfutbolista argentino rememora en La Noche de Aimar cómo el fútbol se convirtió en su "gran refugio" desde niño. "Fue mi primer amor y no exagero. No necesitaba un amigo, necesitaba un balón", confiesa a Aimar Bretos.

"El balón fue mi primer amor y no exagero", confiesa Jorge Valdano a Aimar Bretos. No necesitaba un amigo, necesitaba un balón", recuerda el argentino. Y ahí, cualquier elemento le servía para recrear un partido: "Si había un muro era la portería y yo le tiraba. Dominar a la pelota fue mi primer gran desafío".
Con el tiempo, ese "sueño" se hizo realidad. "Llegó el fútbol como medio de vida, y ahí es cuando al llenarse de presiones, necesité una pasión sustitutoria, que fueron los libros, otro gran refugio", reconoce el exfutbolista, explicando que "sus dos gran pasiones" se convirtieron en "su medio de vida". Eso sí, según confiesa a Bretos "nunca" ha dejado de sentirse ligado al fútbol.
El impacto de la muerte de su padre
El exdelantero blanco recuerda que su padre falleció cuando él tenía apenas cuatro años, una ausencia que lo marcó profundamente. Valdano define aquella situación como "un problema" en su formación dentro de un mundo que ha sido históricamente "muy masculino". "Ahora hemos agrandado la cancha y es increíble que las mujeres también puedan vivir de esta pasión, porque es increíble que el juego más popular del mundo haya descartado un siglo a la mitad de la población", reflexiona.
En ese contexto, Valdano explica cómo la falta de una figura paterna influyó en decisiones importantes de su adolescencia. "Cuando a los 16 o 17 años tenía que tomar decisiones que comprometían mi vida, necesitaba la voz de un adulto, de alguien cercano y ahí no la tuve. Mi madre no sabía nada de fútbol", reconoce.
Así, muchas de las decisiones las tomó "sin pensar lo suficiente", o "sin que nadie pensara por él", admite. Con 19 años llegó a España y la "cadena de consecuencias" fue infinita. "Tomamos cuatro o cinco decisiones en la vida que son determinantes, no muchas más", comenta Valdano, remarcando que por su parte asegura haber "tomado bien todas" . "No me arrepiento de ninguna".