La periodista y directora del programa 'Hoy por Hoy' de la SER, Àngels Barceló, ha intervenido en Más Vale Tarde para explicar cómo ha vivido el polémico debate celebrado en su cadena; encuentro que ha finalizado antes de tiempo por la marcha de Pablo Iglesias después de que la candidata de Vox, Rocío Monasterio, haya puesto en duda la veracidad de las amenazas de muerte que han recibido tanto el líder de Unidas Podemos como el ministro del Interior y la directora de la Guardia Civil.

"Ha sido imposible. El debate llegaba muy marcado por estas amenazas lamentables. Sabíamos que eso tenía que estar, pero al final se ha convertido en el eje central", ha relatado Barceló, que ha reconocido que no se esperaba lo que ha sucedido: "Me parece respetable la decisión que ha tomado Iglesias de irse. Yo habría preferido, y lo he intentado hasta el final, que no se hubiera ido". ¿La razón? La periodista cree que "la manera de combatir ciertos discursos es usando argumentos y hablando".

No obstante, ha insistido en que respeta la decisión de Iglesias, tanto como "la de los que han decidido quedarse, a excepción de Monasterio". Sobre esta cuestión, ha precisado: "Le dije a Pablo Iglesias que no se fuera muy lejos con la idea de que recapacitara o le convencieran, por eso hemos ido avanzando a la espera de que eso pudiera cambiar". En contraposición, Barceló se ha mostrado crítica con la actuación la candidata de la formación de extrema derecha: "Venía con la idea de hacer un debate incómodo con su provocación constante; no solo a mí, también al resto de candidatos, insultándolos".

La periodista cree que Monasterio fue "con la intención de dinamitar el debate": "Lo que pretendía es que yo la echara, y lo ha estado intentado todo el rato, pero consideraba que de momento no procedía porque no había proferido ninguna amenaza". Aun así, ha recordado lo que le ha dicho durante el encuentro: "Le dije que los demócratas nos distinguimos de ella porque escuchamos, respetamos a la gente, aunque no sus opiniones".

En este sentido, a Barceló le produce "una profunda tristeza" lo sucedido, especialmente en lo relativo a su intercambio de palabras con Monasterio, porque cree que su trabajo "no es debatir con nadie, sino contar, informar y preguntar", y ha insistido: "La señora Monasterio me ha llevado a una tesitura a la que yo no quería llegar, y me apena muchísimo". Cree la periodista que "se ha llegado a un punto" cuya vuelta atrás desconoce: "Nada puede ser igual después de lo que ha pasado hoy. Esto tiene que marcar un punto de inflexión".