conflicto en irán
Pablo Pombo plantea tres medidas urgentes ante la guerra: "Bajar el impuesto al carburante y la alimentación y cuota cero para autónomos"
El periodista de 'El Confidencial' advierte de que las guerras disparan la inflación y golpean sobre todo a la "clase currante". A su juicio, centrar el debate solo en los empresarios "no va a bastar para aliviar a los trabajadores".

Pablo Pombo, de 'El Confidencial', ha advertido del impacto económico que los conflictos bélicos tienen sobre los precios. "Todas las guerras son inflacionarias. Y si se prolongan, lo serán todavía más", ha señalado en relación con el conflicto con Irán y sus posibles efectos en España.
Según Pombo, la inflación golpea con mayor dureza a las rentas más bajas. "Castiga especialmente a los pobres porque encarece las condiciones de vida de la gente más trabajadora. No es lo mismo que te cueste más llenar el depósito si eres un currante que si eres millonario. Y lo mismo ocurre con el carrito de la compra".
El periodista también ha señalado que centrar el debate únicamente en los empresarios no solucionará el problema. "Señalar a los empresarios no va a bastar para aliviar a los trabajadores. No digo que no tengan que apretarse el cinturón cuando sea necesario —ya mismo, si hace falta—, pero no se puede seguir exprimiendo el bolsillo de los currantes, que son quienes más notan el encarecimiento de las condiciones de vida".
En su opinión, este contexto social y económico explica en parte el crecimiento de la ultraderecha en España. "Por eso está creciendo la ultraderecha en nuestro país, como crece", ha afirmado.
Pombo ha planteado además tres medidas que, a su juicio, podrían aplicarse de forma inmediata para aliviar la situación de la clase trabajadora en este contexto. La primera sería actuar sobre el impuesto al carburante, una medida que —según ha señalado— afecta especialmente a sectores como agricultores y transportistas. "Esto no toca a los millonarios, afecta a los currantes".
La segunda propuesta pasa por reducir determinados impuestos en la alimentación, concretamente el IVA aplicado a la carne y al pescado. "No quiero que los niños de familias con menos recursos no puedan comer carne o pescado. Eso lo van a notar durante el resto de su vida: en su salud, en su crecimiento o en su esperanza de vida. Ahí es cuando un gobierno progresista tiene que estar".
Por último, el periodista ha planteado una tercera medida dirigida a los trabajadores por cuenta propia con menos ingresos: establecer una cuota cero para los autónomos más vulnerables. "Hoy, en la periferia madrileña, hay entre 100.000 y 120.000 autónomos, y muchos de ellos son muy vulnerables. Para ellos, la cuota debería ser igual a cero", ha concluido.