entrevista en al rojo vivo

España pide a Irán la reapertura de Ormuz y "que deje de bombardear de manera injustificada" a los países del Golfo que no forman parte del conflicto

Los detalles Albares alerta de la "lógica de guerra perpetua" en Oriente Medio y pide a Irán y EEUU una desescalada urgente. Advierte de graves consecuencias económicas, ambientales y humanitarias, y recalca que atacar infraestructuras civiles sería un crimen de guerra.

España pide a Irán la reapertura de Ormuz y "que deje de bombardear de manera injustificada" a los países del Golfo que no forman parte del conflicto

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha sido entrevistado en Al Rojo Vivo, donde ha abordado la guerra en Irán y ha lanzado un doble llamamiento. Por un lado, ha pedido "a todas las partes, muy claramente a Irán y a Estados Unidos, iniciar una desescalada", advirtiendo de que las consecuencias serían "gravísimas para la economía, el medio ambiente y conllevarían una crisis humanitaria mayor", en un contexto que, según ha señalado, apunta a una "lógica de guerra perpetua".

Sobre la posible respuesta de Irán en el estrecho de Ormuz, Albares ha instado a Teherán a "abrir el estrecho y dejar de bombardear de manera injustificada a países del Golfo que no han hecho nada para iniciar esta guerra", además de reclamar un cambio en su política tanto interna como externa.

El ministro ha insistido en la gravedad del momento: "Llevo varios días diciendo que veo una lógica de guerra perpetua en Oriente Medio. Llevamos décadas así, pero con esta extensión, esta virulencia y con Estados Unidos implicado, es muy grave". Por ello, ha mostrado su apoyo a los esfuerzos de mediación, especialmente los impulsados por Pakistán, aunque ha advertido de que "todos los indicios, tanto la acumulación de tropas como el intercambio verbal, son muy preocupantes".

En este sentido, ha alertado de que ataques contra infraestructuras energéticas o civiles, así como las amenazas de Irán de extender los bombardeos a países del Golfo, tendrían "consecuencias gravísimas para la economía y el medio ambiente mundial, además de una catástrofe humanitaria".

Preguntado por la posibilidad de que Estados Unidos ejecute su ultimátum y ataque infraestructuras clave, Albares ha sido tajante: "Atacar infraestructuras energéticas o civiles es un crimen de guerra. El derecho internacional y el Estatuto de Roma son muy claros al respecto".

Finalmente, sobre el estado de las negociaciones, ha señalado que la comunidad internacional trabaja para acercar posturas, pero ha reconocido que "siguen estando muy alejadas". Aunque no descarta que el ultimátum pueda prolongarse, ha concluido con cautela: "Los indicios son más de preparación para la guerra que otra cosa. Ojalá me equivoque".

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