Alfonso tiene 82 años, y sus rayos de luz al 'hate' de Twitter han fascinado en más de una ocasión a los usuarios de la red social en la que él, muy activo, suele expresar sus ideas, puntos de vista o emociones.

Este último es el caso actual. Sin embargo, no ha sido como el resto de ocasiones. Las palabras de Alfonso sobre su mujer, María, han emocionado a miles de personas que han querido dedicarle su cariño en la red social.

Su alegato de amor hacia María comienza así: "Queridos amigos, hoy estoy un poquito perjudicado". El motivo, explica, es cómo ve a su mujer encaminarse a la vejez: "Veréis por las tardes veo a mi María dormida en el sofá y veo su cara ya con alguna arruga que otra y, claro, es que en julio cumplirá 80 años y recuerdo muchas cosas de mi juventud... ratos muy felices que hemos pasado juntos y algunos no tan felices, pero han sido más los buenos que los malos. Pienso que la quiero tanto que no podré vivir sin ella si me falta".

Su bonito mensaje de amor calaba en la 'comunidad tuitera', que le dedicaba más de 180.000 'me gusta'. Sin saber que generaría todo un fenómeno viral, Alfonso continuaba: "Ya se que muchos pensareis que soy un viejo chocho y tonto y además pesado, pero no puedo dejar de decir lo que siento por esta persona que lleva junto a mi toda mi vida y que me ha tenido siempre enamorado y ahora también".

"A veces me pongo triste pensando últimamente en que ya somos muy viejitos y que esto que tenemos acabará algún día de alguna forma. Si viviéramos otra vida juro que la buscaría otra vez hasta encontrarla", afirma el 'tuitero', que se justifica ante el resto de usuarios: "Estos pensamientos son muy íntimos y a lo mejor no debería expresarlos en una Red social pero así hablo con vosotros por que habéis sido muy buenos conmigo y os considero ya amigos para siempre".

 

La rotunda declaración de amor hacia su esposa provocó incluso las lágrimas de algunos de sus seguidores, que le agradecían su forma de expresar amor.

"Alfonso para mucha gente es nuestro 'abuelo' de Twitter. Los jóvenes necesitamos ejemplos como usted, con consejos desde la experiencia y con la bondad que desprende. No me imagino lo que será llegar a ese punto de la vida, pero el amor que desprende nunca muere", afirmaba uno de ellos.